Hay cumpleaños que se convierten en una celebración deportiva y otros que terminan siendo una página más de la historia. Lionel Messi llegó este miércoles a los 39 años en plena disputa del Mundial 2026 convertido en el máximo goleador de todos los tiempos de la Copa del Mundo, líder de una selección argentina ya clasificada a los dieciseisavos de final y con la posibilidad concreta de seguir ampliando un legado que parece no encontrar techo.
El rosarino atraviesa uno de los momentos más extraordinarios de su carrera. Después de conquistar el título en Catar 2022, el trofeo que durante años le fue esquivo, volvió a ser la gran figura de la Albiceleste y mantiene una vigencia que asombra incluso a quienes lo vieron dominar el fútbol durante casi dos décadas.
Un Mundial perfecto para el capitán argentino
Argentina comenzó el torneo con dos triunfos contundentes: 3-0 frente a Argelia y 2-0 ante Austria.
Messi fue protagonista absoluto. Marcó los cinco goles del seleccionado en esos dos encuentros: un triplete en el debut y un doblete en la segunda presentación, resultados que aseguraron el primer puesto del grupo antes de disputar el último partido frente a Jordania.
Con esos tantos llegó a los 18 goles mundialistas y dejó atrás al alemán Miroslav Klose, convirtiéndose en el máximo goleador histórico de la Copa del Mundo, un récord que parecía inalcanzable durante décadas.
Lionel Messi celebra uno de sus goles ante Austria durante el Mundial 2026.
Los récords que ya rompió
El delantero del Inter Miami llegó a este Mundial con buena parte de los registros históricos ya en su poder, pero en apenas dos partidos volvió a ampliar esa colección.
Además de convertirse en el máximo goleador de la historia de los Mundiales, Messi es el futbolista con más partidos disputados, más minutos jugados y más victorias en la competencia. También es el primer jugador en participar en seis Copas del Mundo y el líder histórico en participaciones directas en goles entre anotaciones y asistencias.
Otro dato que refleja su vigencia es que lleva seis partidos consecutivos marcando en un Mundial, una marca que iguala registros históricos alcanzados por Just Fontaine y Jairzinho.
Antonela Roccuzzo y los hijos del capitán acompañan a la selección durante el Mundial.
Todavía quedan desafíos
Lejos de conformarse, Messi todavía tiene nuevos objetivos al alcance.
Uno de ellos es convertirse en el máximo asistidor de la historia de los Mundiales. Actualmente suma ocho pases de gol y está a solo dos del récord que mantiene Pelé.
El otro desafío parece mucho más complejo: superar los trece goles anotados por Just Fontaine en una sola Copa del Mundo durante Suecia 1958, una de las marcas individuales más emblemáticas del fútbol internacional.
Con un formato ampliado que permite disputar hasta ocho partidos, el argentino todavía dispone de oportunidades para seguir escribiendo historia.
La imagen de Messi levantando la Copa del Mundo en Catar 2022 sigue siendo el símbolo de una carrera irrepetible.
Un cumpleaños lejos de casa, pero rodeado de afecto
Competir con la selección durante su cumpleaños dejó de ser una excepción para Messi. Desde que ganó el Mundial Sub-20 en 2005, ya pasó más de una decena de aniversarios concentrado con Argentina.
El festejo previsto para este miércoles será privado, junto al plantel dirigido por Lionel Scaloni en la concentración de Kansas City, acompañado también por su esposa Antonela Roccuzzo y sus tres hijos, presentes durante los primeros encuentros del torneo.
En las últimas semanas, además, el capitán atravesó momentos personales difíciles debido al delicado estado de salud de su padre, Jorge Messi. La familia informó que evoluciona favorablemente, poniendo fin a rumores y falsas versiones que habían circulado en redes sociales.
«Sería pedir demasiado»
Después de conquistar el Mundial de Catar, Messi considera que el fútbol ya le dio el premio que soñó durante toda su carrera.
Consultado sobre la posibilidad de ganar una segunda Copa del Mundo consecutiva, respondió con la misma serenidad que suele mostrar dentro de la cancha.
«La verdad que sería pedir demasiado. Lo que me dio el fútbol ya es de sobra», afirmó tras la victoria frente a Austria.
Sin embargo, sus actuaciones demuestran que la ambición competitiva permanece intacta. A los 39 años sigue siendo el jugador más determinante del Mundial y el gran referente de una Argentina que sueña con conseguir un bicampeonato que ninguna selección logra desde Brasil en 1962.
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