
Florida alcanzó este jueves 19 ejecuciones en 2026, igualando el récord anual que estableció en 2025 bajo el mandato del gobernador republicano Ron DeSantis. La ejecución de Jesse Guardado coincidió con otras dos en Indiana y Alabama, en una jornada que reavivó el debate sobre la pena de muerte en Estados Unidos.
Con estos tres procedimientos, el país suma 35 ejecuciones en lo que va de año, según el balance de la jornada. De ellas, 19 corresponden a Florida, que representa aproximadamente el 54% del total nacional.
Jesse Guardado, de 64 años, fue declarado muerto a las 18:13, hora local, tras recibir una inyección letal en la prisión estatal de Florida, en Starke.
Había sido condenado por el asesinato de Jackie Malone, de 75 años, a quien apuñaló en 2004 durante un robo en su vivienda. La mujer lo había ayudado a conseguir trabajo y alojamiento después de que saliera de prisión.
Antes de morir, Guardado pidió disculpas a los familiares de la víctima y a su propia familia.
Su ejecución permitió a Florida igualar, por segundo año consecutivo, su mayor registro anual de aplicación de la pena capital.
En Indiana, Jeffrey Weisheit fue ejecutado durante la madrugada y declarado muerto a las 00:45 en la prisión estatal de Michigan City.
Weisheit había sido condenado por provocar un incendio en 2010 que mató a los dos hijos de su novia, de ocho y cinco años. El gobernador Mike Braun rechazó concederle clemencia.
En Alabama, Michael Taylor, de 54 años, recibió una inyección letal por el asesinato de Ivan y Lucille Moore, de 83 y 79 años, durante un robo en su casa en 1991. Taylor tenía 19 años cuando cometió los crímenes.
Sus abogados y opositores a la pena de muerte habían solicitado sustituir la condena por cadena perpetua, alegando su edad e inmadurez al momento de los asesinatos. La gobernadora Kay Ivey rechazó la petición.
El 5 de noviembre fue la segunda ocasión de este año en que tres estados estadounidenses ejecutaron a presos el mismo día. La anterior ocurrió el 13 de agosto.
Antes de 2026, una jornada con tres ejecuciones no se registraba desde el 7 de enero de 2010, de acuerdo con el Centro de Información sobre la Pena de Muerte.
Ese mismo jueves, el gobernador de California, Gavin Newsom, anunció su intención de sustituir las penas de muerte de los 548 presos del corredor de la muerte estatal por cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional.
La medida requiere la aprobación de la Corte Suprema de California para 382 de los casos, debido a que corresponden a personas con más de una condena por delitos graves.
El anuncio profundiza las diferencias entre los estados sobre la aplicación de la pena capital, mientras Florida mantiene el mayor número de ejecuciones del país en 2026.
Con información de EFE

