Claves para entender la profunda la crisis en Paraguay por el colapso de su principal banco

La caída de Ueno Bank dejó sin acceso a sus ahorros a casi tres millones de paraguayos y desató una tormenta política de consecuencias imprevisibles.

El presidente de Paraguay, Santiago Peña, pidió este viernes al Senado una prórroga de 72 horas para preparar su defensa en el juicio político que enfrenta por el colapso de Ueno Bank, la crisis financiera que dejó sin acceso a sus cuentas a casi tres millones de personas. “Pretenden que responda en menos de 12 horas. Eso no es debido proceso”, escribió en la red social X.

El mandatario, de 47 años, estaba citado a comparecer a las 10.00 hora local (13.00 GMT). En una carta al presidente del Congreso, Basilio “Bachi” Núñez, explicó que recibió la notificación a las 22.15 del jueves, con una acusación de 15 páginas y unas 300 hojas de anexos. Según medios locales, Núñez rechazó en un primer momento el pedido, pero luego matizó que el pleno del Senado lo trataría al iniciar la sesión.

Una renuncia que nadie votó

La situación es inédita. Peña presentó su renuncia el jueves, en plena sesión de Diputados, cuando su propio partido le retiró el respaldo. Sin embargo, la sesión bicameral convocada para aceptarla se levantó por falta de quórum y el mandatario sigue formalmente en el cargo.

El motivo es político. La oposición sostiene que aceptar la dimisión le abriría la puerta a una banca de senador vitalicio, con fueros e inmunidad que podrían blindarlo frente a un eventual proceso penal. Una parte del oficialismo prefería, en cambio, aceptarla de inmediato para que asumiera el vicepresidente, Pedro Alliana, de 52 años.

El presidente de Paraguay anuncia que enfrentará juicio político por crisis bancaria
Santiago Peña pidió 72 horas al Senado para preparar su defensa en el juicio político.

El mismo jueves, los 78 diputados presentes aprobaron por unanimidad la acusación contra Peña. En esa sesión rechazaron, por 48 votos contra 30, someter también a Alliana a juicio político. El Senado fijó el comienzo del proceso para este viernes.

De la intervención a la caída

Todo se precipitó en cuatro días. El Banco Central del Paraguay intervino Ueno Bank en la madrugada del martes, luego de que su índice de solvencia cayera por debajo de la mitad del mínimo legal. El directorio del organismo había votado la medida por unanimidad el lunes.

Ueno era el principal banco digital del país y el sexto por tamaño, con más de 2.800 millones de dólares en depósitos. A mediados de año reportaba 2,94 millones de clientes, equivalentes a cerca del 63% de la población adulta. La entidad había dado un salto de escala en 2024, al absorber a Visión Banco.

Ueno Bank tenía más de 2.800 millones de dólares en depósitos y cerca de tres millones de clientes.

Las señales de alarma habían aparecido semanas antes. El 29 de octubre, la entidad informó que no podría reponer unos 70 millones de dólares utilizados de su encaje legal. Ese mismo día, sus accionistas anunciaron una recapitalización de 100 millones de dólares, que no alcanzó para evitar la intervención. Horas antes, el banco aseguraba públicamente que operaba “con normalidad”.

Además de los ahorros de particulares, quedaron inmovilizados fondos de organismos estatales, entre ellos los del Instituto de Previsión Social, la caja de jubilaciones.

El nombre de Peña en el centro

El presidente fue durante años socio del Grupo Vázquez, el conglomerado que controla Ueno, del que se desprendió en 2025. El banco sostiene que nunca fue accionista, aunque las acusaciones lo señalan como accionista del grupo. Los legisladores le atribuyen un conflicto de intereses y lo acusan de haber favorecido a la entidad con decisiones regulatorias y con depósitos de fondos previsionales.

Unos 5.000 manifestantes se concentraron cerca del Congreso, según estimaciones de la policía. EFE/ Juan Pablo Pino

El martes renunció a pedido suyo el titular del Banco Central, Carlos Carvallo, quien había presidido Ueno antes de asumir al frente del regulador. El jueves dimitió también el ministro del Interior, Enrique Riera. Horacio Cartes, expresidente y jefe del gobernante Partido Colorado, anunció que su bancada respaldaría el juicio político.

“Aquí se ha montado un esquema criminal que se ha dedicado a vaciar un banco con la protección de instituciones que él controlaba”, acusó el diputado opositor Raúl Benítez. La Fiscalía abrió además una investigación penal por la supervisión y resolución de Ueno y la colocación de fondos públicos en la entidad. Medios locales informan que ya suman tres las causas.

Qué pasa con el dinero

El miércoles, Peña promulgó una ley que fija un plazo máximo de cinco días hábiles para devolver a los depositantes la mayor parte de sus fondos. La legislación garantiza depósitos de hasta 75 salarios mínimos, unos 39.000 dólares. Según estimaciones preliminares del Banco Central, esa garantía cubre por completo al 97% de los depositantes. Lo que ocurrirá con los saldos mayores depende de la valoración de los activos y de lo que pueda recuperarse en una eventual liquidación.

Calles tomadas

Las protestas cumplieron su tercera noche consecutiva en Asunción y otras ciudades, como Ciudad del Este. Cerca del Congreso se concentraron unos 5.000 manifestantes, según la policía, con carteles como “no me sirve tu renuncia, devolvé la plata de tu bolsillo”. Hubo choques con las fuerzas de seguridad, que usaron gases lacrimógenos y camiones hidrantes.

El fantasma de 2012

El reclamo de Peña remite a un antecedente. En 2012, el entonces presidente Fernando Lugo fue destituido en un juicio exprés en el que dispuso de solo 17 horas para preparar su defensa. Ahora, con el Senado deliberando sobre la prórroga, el mandatario promete exponer “argumentos y pruebas” y “respeto a la Constitución”. Su suerte, y la de la mayor crisis institucional del país en más de una década, se define en las próximas horas.

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