
“Míchigan, ¡lo hicimos!”. Con esas palabras, Abdul El-Sayed anunció de madrugada, ante sus seguidores en Detroit, una victoria que ya forma parte de la historia política de Estados Unidos: el demócrata, de 42 años, derrotó al republicano Mike Rogers en la contienda por el Senado y será el primer musulmán en ocupar un escaño en la Cámara alta del país.
Su triunfo fue proyectado por las principales cadenas de noticias, aunque él se adelantó y se declaró ganador en un acto en Detroit. “Estoy tan orgulloso y honrado de estar aquí como su senador electo del gran estado de Míchigan”, dijo.
Míchigan es uno de los estados bisagra del país y el escaño, hasta ahora en manos del demócrata Gary Peters, que se retira, era de los pocos que los republicanos aspiraban a arrebatar a la oposición. La victoria de El-Sayed frenó ese intento y se sumó a la noche demoledora que permitió a los demócratas recuperar el control de ambas cámaras del Congreso.
Para Rogers, ex presidente del Comité de Inteligencia de la Cámara, se trata de su segunda derrota en una carrera por un cargo público. Su campaña apostó por los recortes de impuestos, el sector manufacturero y la alineación con Donald Trump.
El-Sayed llegó al Senado desde un lugar poco habitual. Médico de formación y figura del ala izquierdista del Partido Demócrata, ganó las primarias frente a la congresista Haley Stevens, y en la recta final de la campaña ella declaró su apoyo a Rogers, un contratiempo que no frenó su ascenso.
“Quiero agradecer a todos los que se ofrecieron a ayudar, los que contribuyeron con un dólar y le dieron la oportunidad a uno de los candidatos más improbables”, dijo en su discurso. Y agregó: “Espero llevar todo esto conmigo a Washington para ser la clase de liderazgo que ustedes merecen”.
Su plataforma combinó un populismo económico con propuestas de peso: atención médica universal, una reforma del financiamiento de las campañas electorales y su oposición a la ayuda militar estadounidense a Israel. En el cierre, resumió su mensaje en una frase directa: “Merecen poder ver a un médico sin recibir una factura gigante”.
Con su perfil de médico, prometió ayudar a los votantes con dificultades económicas a moverse por el complejo sistema de salud del país. Con su elección, se convierte además en el primer médico demócrata en el Senado desde 1969.
La contienda fue áspera. Los republicanos intentaron pintar a los demócratas como comunistas y tildaron a El-Sayed de “terrorista” que pondría en peligro a los estadounidenses. El propio Trump, en su cierre de campaña, advirtió contra elegir a “jihadistas y comunistas”.
La organización Council on American-Islamic Relations elogió al candidato por perseverar pese a los “interminables ataques islamófobos” y celebró que las comunidades musulmanas hayan sido escuchadas. “Esto es lo que es posible cuando nos presentamos y votamos juntos”, señaló.
Pese a los embates, El-Sayed atrajo a multitudes en todo el estado, incluso en zonas republicanas y conservadoras.
Su victoria integra una serie de hitos de la jornada. Chris Pappas será el primer senador abiertamente gay, tras ganar en New Hampshire, y Peggy Flanagan, la primera senadora indígena, por Minnesota. En las gobernaciones, Keisha Lance Bottoms, en Georgia, será la primera mujer negra en el cargo, y Gina Hinojosa, en Texas, la primera latina.
“Presenciamos un electorado que se identifica cada vez más con sus líderes”, sostuvo Bill Shiebler, de la red State Voices, quien definió el resultado como “una gran reprimenda contra el odio y la división”.
Más información:

