Trump amenaza con un “golpe contundente” e Irán ofrece reabrir Ormuz si EEUU acepta sus demandas

Teherán condiciona el plan a que Washington acepte sus demandas. El petróleo cae casi 3 %, pero sigue por encima de los 110 dólares.

La guerra entre Estados Unidos e Irán, que cumple ocho meses, volvió a oscilar este lunes entre dos polos: la amenaza militar y la ventana diplomática. Mientras Donald Trump insiste en que quizá tenga que asestar “un golpe contundente” a Teherán, el gobierno iraní puso sobre la mesa un plan para reabrir el estratégico estrecho de Ormuz en solo dos días, siempre que Washington acepte sus exigencias.

La propuesta, presentada por el portavoz de la cancillería iraní, Esmail Baqai, acorta de manera drástica los plazos de la oferta anterior, que preveía una semana para normalizar el tránsito marítimo.

“La pelota está en el campo de Estados Unidos”

“Si se aceptan y cumplen las demandas legítimas de Irán existe la posibilidad de que todo el plan se ponga en práctica en un plazo de dos días”, sostuvo Baqai en una rueda de prensa en Teherán. El funcionario aseguró que la seguridad en la vía marítima podría restablecerse y que el proceso de negociación se reanudaría en muy poco tiempo.

El diplomático definió el plan como una muestra de “buena fe” y repitió que todo “depende por completo” de la decisión de Washington. Según explicó, el intercambio de mensajes continúa a través de mediadores. Irán envió el fin de semana una delegación a Doha, ya que Catar facilita el diálogo entre ambas partes.

Irán propone reabrir el estrecho de Ormuz en dos días, frente a los siete de su oferta anterior, si Washington acepta sus demandas. EFE/EPA/ABEDIN TAHERKENAREH

Las condiciones de Teherán

La lista de exigencias es extensa y, en buena medida, repite los puntos de negociaciones anteriores:

  • Un alto el fuego en todos los frentes, incluido Líbano.
  • El levantamiento del bloqueo estadounidense sobre los puertos iraníes.
  • El descongelamiento de los activos iraníes en el exterior.
  • El fin de las sanciones al sector petrolero.
  • El reconocimiento del control de Ormuz por parte de Irán y Omán, con el nuevo itinerario de tránsito acordado entre ambos.
  • Una reducción de la presencia militar estadounidense en Oriente Medio.

El canciller Abás Araqchi amplió el domingo ese paquete en una entrevista con una cadena árabe, y Baqai calificó las exigencias de “razonables y lógicas”.

Trump aseguró que ya destruyó gran parte de la capacidad militar iraní y que aún quedan “uno o dos” objetivos pendientes.

Trump: “Quiero ser amable”

La respuesta desde Washington llegó en clave de advertencia. Durante un mitin en Iowa, Trump reiteró que podría reanudar los ataques. “La única razón por la que aún no he terminado con Irán es porque quiero ser amable. Quiero intentar salvar todas esas vidas si puedo”, afirmó. Y añadió: “En algún momento tendremos que darles un golpe contundente”.

El día anterior había asegurado que Estados Unidos destruyó gran parte de la capacidad militar iraní, aunque todavía debe ocuparse de “uno o dos” objetivos. Según medios estadounidenses, también habló con el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, sobre la posibilidad de retomar los bombardeos. Aun así, el mandatario aseguró que no atacará antes de las elecciones legislativas del martes y que las negociaciones marchan bien.

Teherán exige el levantamiento del bloqueo a sus puertos, el descongelamiento de activos y el fin de las sanciones petroleras. EFE/EPA/ABEDIN TAHERKENAREH

Irán promete una respuesta “potente”

Teherán respondió en el mismo tono. Cualquier acto de agresión recibirá, según la cancillería, una respuesta “potente, inmediata y global”. El portavoz del ejército iraní, Mohamad Akraminia, fue más lejos: una eventual nueva guerra podría durar más que la anterior y el presidente estadounidense “no estaría en condiciones de dictar ni el calendario ni las condiciones para su conclusión”.

El conflicto comenzó el 28 de febrero con ataques estadounidenses e israelíes que causaron la muerte del líder supremo, el ayatolá Alí Jamenei. Irán respondió con misiles y drones en toda la región, y los grupos que respalda se sumaron a los combates en Líbano y Yemen. Un alto el fuego vigente desde abril y un protocolo de acuerdo en junio no lograron sostenerse: la tregua se quebró este verano boreal y los ataques se reanudaron. Desde septiembre, el frente militar está más calmado.

Las gestiones diplomáticas, en cambio, se intensificaron la semana pasada, después de que el vicepresidente JD Vance enviara una carta al secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, Mohsen Rezaei, para retomar el diálogo.

“La guerra en Oriente Medio está provocando la mayor perturbación del suministro en toda la historia del mercado mundial del petróleo”, de acuerdo con el reporte de la agencia energética de la OCDE, con sede en París.
El brent para entrega en enero cae cerca de 3 % y ronda los 110 dólares por barril.

Ormuz, entre las minas y los ataques

Pese a las negociaciones, la tensión sigue viva en el agua. Teherán bloquea el paso desde el inicio de la guerra y ataca con regularidad a los buques que intentan cruzar sin su autorización. La Guardia Revolucionaria informó que otros dos petroleros chocaron con minas navales. Irán atribuye esos incidentes a choques con minas, mientras que el organismo marítimo británico UKMTO los describe como ataques.

Por Ormuz transita habitualmente cerca de una quinta parte del comercio mundial de petróleo y gas, de modo que cada novedad se siente de inmediato en los mercados.

El petróleo respira, pero no se relaja

El barril de brent para entrega en enero cae casi 3 % y se ubica en torno a los 110 dólares, en una jornada en que los inversores apuestan a un avance diplomático. El viernes, el contrato de diciembre había cerrado en 117,64 dólares. Los precios a más largo plazo cotizan por debajo de los actuales, señal de que el mercado espera una normalización.

La OPEP+ decidió el domingo mantener sin cambios su oferta de crudo en diciembre, por tercer mes consecutivo.

¿Qué viene ahora?

Araqchi admitió que el plan de dos días todavía se negocia con los mediadores y que no hay un resultado concreto. La clave está en las respuestas que Washington dé a las preguntas de Teherán. Con las legislativas estadounidenses a las puertas, las próximas horas serán decisivas: un sí abriría el camino a reabrir Ormuz y a negociar el fin de la guerra, mientras que un no podría reactivar los bombardeos que Trump ya dejó entrever.

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