
El trámite de la visa de turista para Estados Unidos (categoría B1/B2) genera millones de búsquedas mensuales. El momento más temido por los solicitantes es la entrevista en la Embajada o Consulado. Para ayudarte a reducir los nervios y asegurar tu aprobación, adaptamos los 10 consejos infalibles basados en recomendaciones de exoficiales consulares para que asistas a tu cita con total confianza.
El artículo 214(b) de la ley de inmigración de EE.UU. asume que todo solicitante de visa de turista viaja con intenciones de quedarse a vivir allá. Tu prioridad número uno es demostrar que tienes motivos económicos, laborales, familiares o de estudios que te obligarán a regresar.
A diferencia de las visas de estudiante, la entrevista para la visa de turista se realiza en tu idioma local. No intentes hablar en inglés si no te lo piden. Responde con naturalidad, claridad y seguridad en español (o el idioma oficial de tu consulado).
El oficial consular quiere interactuar directamente contigo. Si viajas solo, responde tú mismo sin dudar. Si viajas en grupo familiar, dejen que sea el líder de la familia (el solicitante principal) quien conteste la mayoría de las preguntas, manteniendo siempre la madurez.
Debes saber responder con exactitud a qué ciudad vas, qué lugares turísticos planeas visitar, dónde te vas a hospedar y cuántos días te quedarás. Las respuestas vagas como «voy a pasear por ahí» levantan sospechas de inmediato.
Las entrevistas de turismo duran un promedio de dos minutos. Responde únicamente lo que te preguntencon frases cortas de manera directa. Si te preguntan «¿A qué se dedica?», di tu profesión y empresa; no te extiendas con historias innecesarias que puedan confundir al cónsul.
Lleva tus estados de cuenta bancarios, cartas laborales y títulos de propiedad en una carpeta ordenada. Sin embargo, solo muéstralos si el oficial te los pide de forma explícita. La entrevista se basa en lo que dices y en lo que llenaste en el formulario DS-160, no en los papeles.
Los consulados conocen perfectamente la situación económica de tu región. Si en tu país hay una crisis de empleo, el oficial será más estricto. Prepárate para demostrar que tu situación financiera personal es sólida y estable a pesar del entorno.
Bajo ninguna circunstancia dejes entender que buscas trabajo o que tienes intenciones de hacer negocios no autorizados. Tu discurso debe centrarse en que vas a gastar dinero como turista en vacaciones o compras, y que tienes los recursos para cubrirlo por tu cuenta.
Si viajas solo y dejas a tu cónyuge, hijos o padres en tu país, menciónalo si surge la oportunidad. Este es uno de los lazos familiares más fuertes que demuestran ante el gobierno estadounidense que tienes una razón de peso absoluto para volver.
La actitud lo es todo en la ventanilla. Saluda cortésmente, mantén el contacto visual y no te pongas a la defensiva. Si por alguna razón te niegan la visa, mantén la calma, no discutas con el oficial y retírate educadamente; una mala reacción puede arruinar tus posibilidades de postularte en el futuro.


