
Las autoridades españolas ordenaron este lunes a los habitantes de 145 municipios del este del país permanecer en sus casas y refugiarse en los pisos superiores, ante las graves inundaciones provocadas por la borrasca Adam, que ya dejó al menos dos mujeres fallecidas y escenas de calles convertidas en torrentes.
La medida afecta al litoral norte de Alicante y al litoral sur de Valencia, la región más golpeada por el temporal, según informó el gobierno valenciano.
Aunque las lluvias remitían hacia el final de la mañana, el confinamiento busca permitir “actuar lo más rápidamente posible” en los rescates y evitar que los vehículos queden atrapados en zonas anegadas, explicó el responsable de emergencias de la región, Juan Carlos Valderrama.
Según detalló, en algunos puntos cayeron aproximadamente 700 litros por metro cuadrado en apenas 24 horas, una cifra extraordinaria que superó incluso los 300 litros que los meteorólogos habían anticipado para las zonas más expuestas.
Videos difundidos por la agencia de meteorología de Valencia muestran calles transformadas en ríos que arrastran automóviles en localidades de las provincias de Valencia y Alicante.
Más de quince helicópteros trabajan sin descanso para rescatar a personas que permanecen en los tejados de casas inundadas. Un video de la Unidad Militar de Emergencias (UME) muestra a tripulantes de un helicóptero bajando en brazos a una mujer mayor recién rescatada.
“Se está trabajando en el rescate de personas en zonas de difícil acceso. Se pide a la población que evite cualquier desplazamiento y permanezca en plantas altas”, escribió en X el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, quien habló de una “situación muy complicada” en Valencia.
Una mujer murió tras caer a un arroyo en Cataluña y otra se ahogó en una playa de Sagunto, en Valencia, según las autoridades. En Cataluña, los equipos de emergencia habían localizado el domingo en el mar el cuerpo de una mujer desaparecida el sábado, cuando fue arrastrada por el agua en Cabrera de Mar, provincia de Barcelona. Ese mismo día, dos personas debieron ser rescatadas tras quedar atrapadas en un automóvil en Sentmenat.
La tormenta golpeó con fuerza también a las islas Baleares, donde se activó el aviso rojo por “peligro extraordinario”. El aeropuerto de Ibiza suspendió sus operaciones en dos ocasiones: hubo 16 vuelos desviados y cinco cancelados, con impacto en el tráfico aéreo nacional e internacional.
“Estamos ante las horas más adversas del temporal”, advirtió el domingo el portavoz de la Agencia Estatal de Meteorología, Rubén del Campo, quien pidió seguir las indicaciones de Protección Civil, evitar zonas inundables y alejarse de cauces y torrentes. El fenómeno afecta especialmente a las zonas costeras de Andalucía, Murcia, Valencia, Baleares y Cataluña, y su intensidad podría disminuir desde el martes.
El temporal ya provocó caídas de techos y de elementos arquitectónicos, poblaciones y campos anegados, además de la cancelación de competencias deportivas y de las clases escolares de este lunes.
Según los científicos, el cambio climático provocado por la actividad humana intensifica las tormentas mediterráneas que suelen golpear el este de España en otoño, cuando el mar conserva el calor acumulado durante el verano, lo que favorece una mayor evaporación y lluvias más intensas.
El dato llega en una semana en que la Agencia Española de Meteorología anunció que septiembre fue el más cálido jamás registrado en la España peninsular, después de que el país viviera entre junio y agosto el verano más caluroso de su historia.
Más información:
