
Helga Duffy, una mujer británica de 99 años, se convirtió en la persona de mayor edad en realizar una caminata sobre el ala de una aeronave en movimiento. La hazaña, inspirada por otra mujer que había conseguido un récord similar, también permitió recaudar fondos para una organización de asistencia aérea de emergencia.
La edad no fue un obstáculo para Helga Duffy, quien a sus 99 años protagonizó una de las aventuras más extraordinarias de su vida: caminar sobre el ala de un avión en pleno vuelo y establecer un récord mundial.
La mujer completó el desafío el 16 de octubre en el aeródromo RFC Rendcomb, situado en Cirencester, Gloucestershire, Inglaterra. Con esta proeza, se convirtió en la mujer de mayor edad en realizar esta actividad, conocida como wing walking, según los registros difundidos por Guinness World Records.
Duffy había planeado realizar la hazaña el 23 de septiembre, fecha de su cumpleaños, pero la actividad tuvo que ser postergada. Finalmente, logró cumplir su objetivo ante la presencia de un representante de Guinness, quien verificó el récord y le entregó el correspondiente certificado.
🤯 DAREDEVIL GRANNY smashes Guinness RECORD as world’s OLDEST WING WALKER at 99 years old — BBC Helga Duffy says she ‘wasn’t frightened because she was so excited’ https://t.co/weKTno3JIT
— RTVisual (@RT_Visual_on_X) October 17, 2026
La iniciativa de Duffy surgió después de conocer la historia de Betty Bromage, una británica que había establecido un récord similar a los 97 años.
Lejos de limitarse a admirar la proeza, Duffy decidió que también podía afrontar el desafío. Su historia demuestra cómo la determinación y el deseo de vivir nuevas experiencias pueden convertirse en motores para emprender proyectos poco habituales, incluso en una etapa avanzada de la vida.
Tras conocerse el nuevo récord, Bromage felicitó a Duffy, aunque dejó abierta la posibilidad de intentar recuperar el título. La competencia amistosa entre ambas convirtió una hazaña individual en una historia de inspiración para personas de distintas generaciones.
El wing walking es una actividad aérea en la que una persona permanece sujeta mediante arneses y equipos especiales de seguridad a la parte exterior de una aeronave durante el vuelo.
Se trata de una práctica que exige una preparación específica, medidas de seguridad rigurosas y coordinación con el equipo de vuelo. Durante la experiencia, los participantes quedan expuestos al viento y a las condiciones propias de una aeronave en movimiento, por lo que no es una actividad improvisada ni apta para realizar sin asistencia profesional.
En el caso de Duffy, el desafío se desarrolló en un avión pequeño y con el equipamiento necesario para mantenerla asegurada mientras sobrevolaba el aeródromo inglés.
