
Apenas dos días después de que Estados Unidos le retirara la visa por supuestos vínculos con el narcotráfico, el fiscal general de Bolivia, Roger Mariaca, fue detenido la noche del miércoles en la ciudad de Santa Cruz. El Gobierno lo acusa de encabezar una «organización criminal» dentro del Ministerio Público que, según las autoridades, protegía al «narcoterrorismo» en el país.
«Se ha desmontado una organización criminal enquistada en la justicia y en la administración» de la Fiscalía, «encabezada por Roger Mariaca», afirmó este jueves el ministro de Gobierno (Interior), Marco Antonio Oviedo, en una conferencia de prensa en La Paz junto a los ministros de Defensa y de la Presidencia y altos jefes policiales.
Según Oviedo, la estructura estaba «destinada a incentivar y proteger el narcoterrorismo» y era «una organización criminal que protegía, participaba y se enriquecía por el tráfico de sustancias controladas». A Mariaca se le atribuyen los delitos de organización criminal, legitimación de ganancias ilícitas (lavado de dinero) y tráfico ilícito de sustancias controladas.
El ministro justificó la detención al asegurar que el delito era «continuo y permanente». El operativo fue realizado por la Policía boliviana, pero con la «cooperación del gobierno americano por intermedio de sus agencias», añadió.
Uno de los episodios más llamativos ocurrió durante la madrugada. Según el Gobierno, cuatro personas intentaron sacar dinero en efectivo de la vivienda de Mariaca, en un condominio de Santa Cruz, a bordo de una ambulancia. Un video difundido por el ministerio muestra a los policías retirando fajos de billetes escondidos en los compartimentos del vehículo. Las autoridades hablaron de «ingentes cantidades de dinero», aunque no precisaron el monto.
En total fueron detenidas 14 personas. Además de Mariaca, figuran el fiscal departamental de Santa Cruz, Alberto Zeballos, también sancionado por Washington; un fiscal superior; un mayor de la Policía; seis funcionarios de la Fiscalía acusados de intentar sacar documentos de la casa del fiscal general, y las cuatro personas de la ambulancia.
Los fiscales detenidos en Santa Cruz fueron trasladados a La Paz y permanecen en oficinas de la fuerza antidrogas en la vecina ciudad de El Alto, según medios locales.
La Policía también allanó la sede central de la Fiscalía en Sucre y realizó operativos en las fiscalías de Santa Cruz y La Paz.
Desde Sucre, la jefa de comunicación de la Fiscalía, Claudia Pardo, denunció en un video que la intervención se hacía «de manera ilegal», mientras ella y sus colegas estaban rodeados de policías encapuchados. «Estoy arrestada», dijo luego a la agencia AFP. «Pretendíamos brindar una conferencia de prensa, pero entraron los policías de manera informal sin orden de allanamiento, nos aprehendieron a todos», afirmó.
Ante la «ausencia definitiva» de Mariaca, asumió de forma interina Luis Montaño Morales, el fiscal superior con mayor antigüedad. El Congreso, que designó a Mariaca en octubre de 2024, deberá elegir a su reemplazo.
El ministro Oviedo vinculó el caso con el del narcotraficante uruguayo Sebastián Marset, uno de los más buscados de la región, capturado en Bolivia en marzo y enviado a Estados Unidos, donde permanece detenido.
Según Oviedo, Marset ya había sido detenido en 2023, cuando Mariaca era fiscal departamental de Santa Cruz, pero fue liberado rápidamente. «Ese es el tipo y el modelo del narcoterrorismo que se apoderó del Ministerio Público en Bolivia», sostuvo.
Además, medios locales difundieron un video en el que Marset, el día de su captura en marzo, supuestamente asegura: «Mariaca es mi amigo». La autenticidad de esa grabación no fue verificada.
La detención llega después de que el lunes el Departamento de Estado de Estados Unidos revocara las visas de 27 funcionarios de Bolivia, Colombia, Ecuador y Perú, a quienes acusa de corrupción, vínculos con el narcotráfico o de «socavar gobiernos elegidos democráticamente».
Bolivia encabeza esa lista, con más de 20 fiscales y jueces sancionados. Washington acusa a Mariaca de recibir «sobornos para facilitar el narcotráfico y ayudar a delincuentes violentos a evadir la justicia».
El Gobierno de Rodrigo Paz busca estrechar lazos con Estados Unidos y en marzo se sumó al Escudo de las Américas, la alianza contra el crimen organizado transnacional impulsada por la administración de Donald Trump.
Mariaca rechazó las acusaciones. El lunes calificó la decisión estadounidense como un acto de «injerencia» y «presión política» y la vinculó con algunas investigaciones de la Fiscalía, entre ellas los casos penales contra el consultor político argentino Fernando Cerimedo.
Su abogado, Romel Ipamo, aseguró que su cliente colaborará «con todo». «Lo único que se pide es que se resguarde el debido proceso», afirmó.
En paralelo, el ministro Oviedo negó que haya sido detenido el exministro de Gobierno y excandidato presidencial del Movimiento al Socialismo (MAS) Eduardo del Castillo, aunque confirmó que «se lo está buscando».
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