
La isla hawaiana de Kauai permanecía bajo alerta de tornados la madrugada del martes, mientras el poderoso huracán Lowell avanzaba por el Pacífico con vientos de hasta 185 kilómetros por hora, informó el Servicio Meteorológico Nacional de Estados Unidos (NWS).
El organismo pidió a los residentes que se refugiaran de inmediato en habitaciones interiores, alejadas de ventanas, y advirtió sobre el riesgo de granizo del tamaño de una moneda y ráfagas de viento de hasta 95 km/h.
El huracán se encontraba a unos 200 kilómetros al sureste de Hilo y se desplazaba hacia el oeste-noroeste a unos 24 km/h.
El Centro Nacional de Huracanes (NHC) indicó que Lowell, clasificado como huracán de categoría 3, mantenía vientos máximos sostenidos de 185 km/h y se esperaba que pasara al sur de la Gran Isla de Hawái antes de acercarse a Maui y Oahu.
Aunque el centro del ciclón no tocaría tierra, las bandas exteriores podían provocar lluvias intensas, inundaciones repentinas y deslizamientos de tierra en zonas montañosas.
Las autoridades emitieron alertas de inundación para la Gran Isla, Maui y Oahu, y pidieron a los residentes evitar desplazamientos innecesarios.
El NWS también advirtió sobre oleajes peligrosos y corrientes marinas fuertes en las costas orientadas al este.
Las escuelas públicas de la Gran Isla suspendieron las clases y varios parques estatales cerraron como medida preventiva.
Los aeropuertos permanecían abiertos, aunque algunas aerolíneas ofrecieron cambios gratuitos a los pasajeros con vuelos programados hacia o desde las islas.
La gobernadora de Hawái, Sylvia Luke, declaró el estado de emergencia para facilitar la movilización de recursos y pidió a la población tener suministros para varios días.
Mientras tanto, otro ciclón tropical, Norman, se desplazaba por el Pacífico oriental sin representar una amenaza inmediata para tierra firme.
La temporada de huracanes del Pacífico ha estado especialmente activa este año, favorecida por las condiciones de El Niño.
El fenómeno climático se caracteriza por el calentamiento anormal de las aguas del Pacífico ecuatorial y suele alterar los patrones meteorológicos en distintas partes del mundo.
Los científicos advierten que el cambio climático puede intensificar los impactos asociados a estos fenómenos, aumentando la frecuencia de lluvias extremas, olas de calor y ciclones más intensos.
Con información de AFP

