
El huracán Lala, que alcanzó brevemente la categoría 1 antes de debilitarse nuevamente a tormenta tropical, dejó a su paso por Hawái fuertes lluvias, vientos intensos, inundaciones y cortes generalizados de electricidad. El sistema se desplazó al sur de la Isla Grande durante el sábado y continuó avanzando hacia el oeste durante las primeras horas del domingo.
Lala llegó a registrar vientos sostenidos de alrededor de 120 kilómetros por hora, suficientes para convertirse en huracán de categoría 1. Sin embargo, durante el domingo perdió intensidad y volvió a ser clasificado como tormenta tropical mientras se alejaba de la Isla Grande.
Extreme River flooding the wailuku river near Hilo,#Hawaii as the rain continues to fall.Rainbow falls is also included in this footage.#Hurricane #Rain #Flood pic.twitter.com/IRfdhlt8lV
— Meena loshini (@sherin_93101) August 16, 2026
El Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos mantiene vigilancia sobre el sistema debido a que, pese a su debilitamiento, todavía genera lluvias torrenciales, ráfagas fuertes y condiciones peligrosas en distintas zonas del archipiélago.
El ciclón no llegó a tocar tierra directamente en la Isla Grande, pero pasó lo suficientemente cerca como para provocar condiciones similares a las de un impacto directo. Las autoridades mantienen advertencias por inundaciones repentinas, deslizamientos de tierra y oleaje peligroso.
Uno de los principales peligros asociados con Lala es la cantidad de lluvia acumulada. Los pronósticos llegaron a contemplar acumulados de entre 10 y 25 pulgadas unos 25 a 64 centímetros en sectores de la Isla Grande, con cantidades aún mayores en algunas áreas montañosas.
La combinación de precipitaciones intensas, pendientes pronunciadas y suelos saturados elevó considerablemente el riesgo de inundaciones repentinas y deslizamientos. Algunas zonas registraron más de 12 pulgadas de lluvia y se produjeron crecidas rápidas de ríos y cursos de agua.
Durante la noche del sábado, incluso se activó una emergencia por inundaciones repentinas en el distrito de Kaʻū, donde fueron reportadas viviendas arrastradas por las aguas, de acuerdo con medios locales.
🌺 El huracán Lala, de categoría 1, avanza hacia la Isla Grande de Hawái con vientos de hasta 120 km/h. De impactar directamente, sería el primer huracán en hacerlo en la zona en 155 años. pic.twitter.com/vgzCOmLvT2
— MVM (@MVMNoticias) August 16, 2026
Los fuertes vientos también afectaron la infraestructura eléctrica. Más de 40.000 clientes se encontraban sin servicio en las primeras horas del impacto, mientras que posteriormente los cortes llegaron a superar ampliamente esa cifra en distintos puntos del estado.
Hawaiian Electric desplegó personal para evaluar los daños y comenzar las tareas de reparación. La caída de árboles sobre líneas de transmisión complicó especialmente la situación en sectores de la Isla Grande.
Las autoridades advirtieron que algunas interrupciones podrían prolongarse debido a la dificultad para acceder a determinadas zonas afectadas.
La llegada de Lala también alteró el transporte. Los aeropuertos internacionales de Hilo y Kona fueron cerrados durante el avance de las condiciones más peligrosas, mientras que distintas instalaciones portuarias suspendieron sus operaciones como medida preventiva.
La situación obligó además a cancelar actividades y habilitar refugios para residentes que necesitaban protección ante el deterioro del tiempo. En Oʻahu fueron abiertos ocho centros de refugio como parte del operativo de emergencia.
La amenaza de Lala despertó especial preocupación debido a la relativa infrecuencia con la que los huracanes afectan directamente a Hawái. La temporada de huracanes del Pacífico central se extiende del 1 de junio al 30 de noviembre, y Lala forma parte de la lista oficial de nombres utilizada para los ciclones de esta región durante 2026.
Aunque Lala no terminó realizando un impacto directo sobre la Isla Grande, su proximidad produjo efectos importantes y volvió a poner de manifiesto la vulnerabilidad de las islas ante ciclones tropicales, particularmente por el riesgo combinado de lluvias extremas, inundaciones, deslizamientos y cortes de energía.
Durante este domingo, el sistema comenzó a alejarse de la Isla Grande, pero sus bandas de lluvia y vientos continuaban afectando otras islas del archipiélago.
Los organismos de emergencia mantienen el llamado a la población a evitar desplazamientos innecesarios y mantenerse atenta a las actualizaciones meteorológicas. Aunque Lala perdió la categoría de huracán, sus efectos todavía pueden representar un riesgo considerable, especialmente en zonas bajas, costeras y montañosas.
El episodio deja así una advertencia clara para Hawái: un ciclón que pierde fuerza en las horas posteriores a su máxima intensidad no necesariamente deja de ser peligroso. En un territorio marcado por montañas, costas expuestas y comunidades distribuidas entre varias islas, la lluvia puede convertirse en el principal enemigo incluso cuando los vientos comienzan a disminuir.
