
Nueve días después de que devastadoras inundaciones y deslizamientos de tierra azotaran el Himalaya, los equipos de emergencia de Nepal lograron rescatar con vida a dos trabajadores que permanecían atrapados en un túnel de una central hidroeléctrica.
El operativo se desarrolló en el complejo Trishuli 3A, donde los rescatistas trabajaban contrarreloj para localizar a personas que habían quedado aisladas después de que una enorme corriente de agua, barro y escombros irrumpiera en la zona el pasado 26 de agosto.
Los sobrevivientes fueron identificados como Sanjay Shah, de 30 años, y Kabir Maharjan, de 45, ambos vinculados a tareas mecánicas en el proyecto. Tras ser extraídos del túnel, fueron trasladados para recibir atención médica.
🇳🇵 ÚLTIMA HORA: Rescatan con vida a dos trabajadores de un túnel en Nepal.
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Varios trabajadores que participaban en un proyecto hidroeléctrico llevan 9 días atrapados en el interior del túnel. pic.twitter.com/0PUxHlp42C
Imágenes difundidas tras el operativo muestran el momento en que uno de los trabajadores emerge por una abertura cubierta de barro mientras los rescatistas celebran su llegada al exterior.
El segundo hombre fue sacado en una camilla. Cubierto de lodo y visiblemente debilitado, juntó las manos en señal de agradecimiento mientras los equipos de emergencia lo trasladaban hacia un helicóptero.
La escena representó un inesperado momento de alivio después de más de una semana de búsqueda en condiciones extremadamente peligrosas.
Los dos trabajadores habían quedado aislados en las instalaciones subterráneas desde las inundaciones. De acuerdo con los reportes sobre el operativo, los equipos de rescate consiguieron avanzar entre el barro y los escombros hasta alcanzar el sector donde se encontraban.
Uno de los sobrevivientes incluso habría indicado a los rescatistas que todavía podría haber más personas con vida dentro del túnel, lo que llevó a intensificar inmediatamente las tareas de búsqueda.
El desastre comenzó el 26 de agosto, cuando una inundación de enormes proporciones afectó el valle del río Trishuli y otras zonas cercanas a la frontera entre Nepal y China.
La emergencia estuvo vinculada al colapso parcial de un glaciar, que desencadenó una devastadora combinación de agua, hielo, rocas y lodo que descendió por los valles.
La magnitud de la catástrofe dejó más de 1.200 personas muertas y miles de desaparecidos, además de provocar la destrucción de viviendas, caminos, puentes y numerosas instalaciones de infraestructura.
Los proyectos hidroeléctricos ubicados a lo largo del río Trishuli también quedaron gravemente afectados. Los túneles utilizados para las obras se transformaron en algunos de los puntos más complejos de la operación de rescate.
🇳🇵 🚑 Rescatan con vida a dos hombres atrapados en un túnel durante nueve días tras la riada en Nepal
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Ambos sobrevivientes son trabajadores del proyecto hidroeléctrico Trishuli 3A, situado en una de las zonas más afectadas por las inundaciones. De acuerdo con las autoridades,… https://t.co/0CIkmdVg9t pic.twitter.com/jjppsvqSyH
El rescate de Shah y Maharjan abrió una nueva posibilidad para los equipos que continúan buscando a otros trabajadores.
Las autoridades estiman que cientos de personas podrían haber quedado atrapadas o desaparecidas en diferentes proyectos hidroeléctricos de la región. En el complejo Trishuli 3A, las operaciones se concentraron especialmente en las estructuras subterráneas afectadas por el agua y los desprendimientos.
Los equipos nepaleses utilizaron maquinaria pesada, técnicas de búsqueda en estructuras colapsadas y sistemas destinados a localizar posibles espacios donde los trabajadores pudieran haber sobrevivido.
La posibilidad de escuchar voces desde el interior de los túneles se convirtió en uno de los principales indicios para mantener activa la búsqueda.
Después de permanecer durante días en condiciones extremas, ambos hombres fueron llevados a un centro médico para su evaluación y tratamiento.
Los reportes iniciales señalaron que presentaban lesiones y signos compatibles con las difíciles condiciones que enfrentaron durante su permanencia bajo tierra. Shah fue descrito con heridas que no revestían gravedad, mientras los equipos médicos continuaban evaluando a ambos sobrevivientes.
El rescate, además de salvar dos vidas, aportó información fundamental para los equipos que todavía intentan determinar si existen otros espacios habitables dentro de las estructuras afectadas.
Las autoridades nepalesas mantienen desplegados equipos del Ejército y de las fuerzas de seguridad para continuar las tareas de búsqueda y rescate.
A la operación también comenzaron a incorporarse equipos internacionales especializados. Australia, por ejemplo, envió especialistas en drones para colaborar en la localización de personas y sectores afectados por la catástrofe.
Mientras continúan las labores, el rescate de los dos trabajadores se convirtió en una señal de esperanza en medio de una de las peores tragedias recientes registradas en la región.
Después de nueve días de oscuridad, barro y aislamiento, dos hombres volvieron a ver la luz. Y para los equipos que siguen buscando, ese momento también significa que la posibilidad de encontrar más sobrevivientes todavía no está cerrada.


