
Más de 70 millones de personas permanecen este lunes bajo alertas meteorológicas por una intensa ola de calor que afecta al sur y sureste de Estados Unidos, con temperaturas que podrían alcanzar los 46 grados centígrados en algunas regiones.
El Servicio Meteorológico Nacional advirtió que varias zonas enfrentarán durante los próximos días temperaturas máximas cercanas a los 38 y 40 grados, mientras que el índice de calor podría alcanzar valores de hasta 46 grados.
Florida y los estados ubicados cerca de la frontera con México se encuentran entre las áreas más afectadas, aunque el episodio de calor extremo también se extiende hacia otras regiones del país.
La ola de calor ya dejó registros históricos o empató marcas anteriores para estas fechas en distintas ciudades.
Entre los lugares afectados se encuentran Miami y Fort Lauderdale, en Florida; Laredo, Borger y el aeropuerto de Austin, en Texas; Atlanta, en Georgia; Raleigh y Charlotte, en Carolina del Norte, y Memphis, en Tennessee.
El Servicio Meteorológico Nacional anticipó que las temperaturas elevadas persistirán mientras el sistema cálido continúa desplazándose por el sur y sureste del país.
La situación también comienza a extenderse hacia el suroeste, donde las máximas volverán a acercarse a los 38 grados y podrían superar los 43 grados en algunas zonas.
El calor extremo también llevó a las autoridades a emitir alertas para sectores de California, Arizona y Nevada.
La situación es especialmente delicada en las zonas del sur de California y Arizona próximas a la frontera con México, donde las temperaturas podrían alcanzar niveles peligrosos durante las horas centrales del día.
Las autoridades meteorológicas recomiendan reducir la exposición al aire libre, mantenerse hidratado y disponer de acceso a espacios con aire acondicionado o centros de enfriamiento.
También aconsejan prestar especial atención a niños, adultos mayores y personas vulnerables ante las altas temperaturas.
La actual ola de calor se suma a un verano particularmente cálido en Estados Unidos, donde se han registrado varios episodios de temperaturas excepcionales.
Una de las olas más intensas ocurrió durante el fin de semana del 4 de julio, cuando las altas temperaturas estuvieron relacionadas con alrededor de 30 fallecimientos, según los balances citados por las autoridades.
El calor también está afectando a los ecosistemas y aumentando las condiciones favorables para incendios forestales.
Las temperaturas elevadas, combinadas con condiciones de sequía en distintas zonas, favorecieron la propagación de incendios durante los primeros meses del año.
Casi tres millones de hectáreas ya fueron afectadas por el fuego en Estados Unidos en lo que va de 2026, una cifra que representa el mayor registro para un período comparable de la última década.
El escenario agrega presión sobre comunidades que enfrentan simultáneamente temperaturas extremas, sequedad ambiental y riesgo de nuevos incendios.
El episodio actual llega después de un julio excepcionalmente cálido. Según la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica, julio fue el mes más caluroso registrado hasta ahora en Estados Unidos, considerando el territorio continental del país.
La temperatura promedio se acercó a los 25 grados centígrados, en un contexto marcado por sucesivas olas de calor.
Los meteorólogos mantienen la vigilancia sobre la evolución de las temperaturas, especialmente en el sur del país, donde millones de personas deberán enfrentar varios días más de condiciones extremas.
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