
La muerte de un inmigrante mexicano bajo custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos volvió a generar fuertes cuestionamientos sobre la atención médica en los centros de detención para migrantes. Organizaciones defensoras de los derechos humanos aseguran que el joven pidió asistencia durante varios días antes de recibir tratamiento y sostienen que la demora pudo haber agravado su estado de salud.
La víctima fue identificada como Priciliano Trejo, de 29 años, conocido por sus familiares como «Yanito». Padecía leucemia y permanecía detenido en el Centro de Detención de Stewart, en el estado de Georgia, una de las mayores instalaciones migratorias del país.
Según el relato de sus familiares y de las organizaciones que acompañan el caso, Trejo fue arrestado por agentes migratorios en Carolina del Norte y trasladado posteriormente a Georgia. El 6 de julio comenzó a sentirse mal y solicitó atención médica dentro del centro de detención.
Las organizaciones sostienen que el joven no fue llevado a un hospital hasta ocho días después. Para entonces, su estado de salud ya era crítico. Dos días más tarde entró en coma y las autoridades migratorias notificaron a la familia para transferirles su custodia.
Trejo falleció el 24 de julio en un hospital de Georgia. De acuerdo con las organizaciones, el hecho no fue confirmado oficialmente por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas hasta varios días después.
Diversas organizaciones, entre ellas Detention Watch Network, Project South, Georgia Latino Alliance for Human Rights y El Refugio, calificaron el caso como un nuevo ejemplo de negligencia médica dentro del sistema de detención migratoria estadounidense.
Los activistas sostienen que el Centro de Detención de Stewart acumula desde hace años denuncias por deficiencias en la atención sanitaria, hacinamiento y condiciones consideradas inhumanas. Además, aseguran que al menos quince personas han fallecido en esas instalaciones desde su apertura.
Los familiares de Trejo reclaman conocer qué ocurrió durante los días en que permaneció detenido y por qué no recibió asistencia médica inmediata pese a padecer una enfermedad grave.
La muerte del ciudadano mexicano se produce en medio de un intenso debate sobre las condiciones de los centros administrados por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas durante el segundo mandato del presidente Donald Trump.
De acuerdo con datos recopilados por Human Rights Watch a partir de registros oficiales, al menos cincuenta y dos inmigrantes murieron bajo custodia de la agencia entre el 20 de enero de 2025 y el 4 de junio de 2026. Organizaciones defensoras de los derechos humanos afirman que muchos de esos fallecimientos estuvieron relacionados con demoras en la atención médica o problemas en el acceso a tratamientos adecuados.
Hasta el cierre de esta información, el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas no había respondido públicamente a las denuncias formuladas por la familia ni por las organizaciones que exigen una investigación independiente sobre el caso.
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