
El Servicio de Inmigración y Aduanas de Estados Unidos (ICE) inició una revisión de sus protocolos de reclutamiento y entrenamiento luego de la muerte de varios migrantes durante operativos realizados este mes, en medio del endurecimiento de la política migratoria de la administración de Donald Trump.
La información fue confirmada por el llamado «zar de la frontera», Tom Homan, quien aseguró que la agencia evalúa posibles cambios en sus procedimientos internos mientras avanzan las investigaciones sobre los casos.
En declaraciones a la cadena CNN, Homan explicó que el proceso de revisión comenzó después de que trascendieran denuncias sobre el pasado violento de un agente que participó en el operativo en el que murió el colombiano Joan Sebastián Durán Guerrero, abatido por disparos de un oficial de ICE en el estado de Maine.
El funcionario señaló que la agencia, que cuenta con cerca de 30.000 empleados, mantiene controles de antecedentes para todo su personal, aunque reconoció que tanto el proceso de contratación como los programas de capacitación están siendo reevaluados.
No obstante, evitó admitir fallas en el accionar de los agentes y sostuvo que será la investigación la que determine si corresponde introducir modificaciones.
La revisión ocurre después de una serie de hechos que generaron críticas por parte de legisladores demócratas y organizaciones defensoras de los derechos de los migrantes.
Entre los casos más recientes figuran la muerte del mexicano Lorenzo Salgado Araujo, abatido durante un operativo en Texas el 7 de julio, y la del colombiano Joan Sebastián Durán Guerrero, fallecido seis días después en Maine tras recibir disparos de un agente migratorio.
A estos episodios se suma el fallecimiento del mexicano Juan Jairo Coronilla Durán, quien murió en Florida luego de ser atropellado por un camión mientras intentaba escapar de un operativo de ICE.
Las muertes reavivaron el debate sobre el uso de cámaras corporales por parte de los agentes migratorios. Legisladores demócratas y organizaciones civiles volvieron a reclamar que estos dispositivos sean obligatorios durante todos los operativos para reforzar la transparencia y facilitar las investigaciones.
Homan manifestó nuevamente su respaldo al uso de cámaras corporales, aunque no confirmó si la medida será implementada de forma obligatoria.
Días antes, el funcionario había generado polémica al afirmar que los migrantes fallecidos «seguirían vivos» si hubieran obedecido las órdenes impartidas por los agentes.
La revisión de los protocolos coincide con un fuerte incremento de la actividad de las autoridades migratorias.
Durante junio, las detenciones realizadas por ICE y la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) superaron las 43.000, la cifra mensual más alta desde el inicio del segundo mandato del presidente Donald Trump en enero de 2025.
El aumento de los operativos y las recientes muertes mantienen bajo creciente escrutinio las políticas migratorias de la administración estadounidense y los procedimientos utilizados por las fuerzas encargadas de hacerlas cumplir.
Más información:



