
El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, se mantiene como el mandatario con mayor nivel de aprobación ciudadana en América Latina, según la más reciente encuesta de CB Global Data, que lo ubica en el primer lugar de la región durante 2026.
El sondeo muestra que Bukele alcanza un 69,1 % de aprobación, mejorando los resultados registrados en mayo, cuando obtuvo un 67,5 %. El mandatario salvadoreño continúa al frente de la clasificación regional, impulsado principalmente por las políticas de seguridad implementadas durante su gestión.
En segundo lugar aparece la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, con una aprobación del 65,5 %. Aunque mantiene elevados niveles de respaldo popular, registra una caída respecto al 67,8 % obtenido el mes anterior.
La tercera posición corresponde a la presidenta de Costa Rica, Laura Fernández, quien alcanzó un 56,1 % de aprobación frente a un 37,1 % de rechazo. La mandataria costarricense mejoró de forma significativa su imagen pública en comparación con mayo, cuando contaba con un respaldo del 52,7 %.
Diversos analistas y sociólogos que estudian el fenómeno político de Bukele consideran que su estilo de gobierno, alejado de los modelos tradicionales, ha marcado un punto de inflexión en América Latina. En distintos países de la región, su figura es vista por parte de la ciudadanía como un modelo de liderazgo frente a los problemas de seguridad y gobernabilidad.
En el ámbito interno, el gobierno salvadoreño impulsa un amplio programa de recuperación de infraestructura educativa, con la reparación de miles de escuelas afectadas por el paso del tiempo y por fenómenos naturales.
Otro de los factores que ha contribuido a la popularidad del mandatario son las reformas impulsadas en el sistema de salud. Entre ellas destacan la incorporación de herramientas basadas en inteligencia artificial para la atención médica y la puesta en funcionamiento de un hospital equipado con tecnología de alta complejidad, capaz de realizar trasplantes de médula ósea, una prestación poco frecuente en Centroamérica.
Bukele deberá afrontar un nuevo proceso electoral en 2027. Distintos sondeos realizados por otras consultoras reflejan que una parte importante de la población salvadoreña se inclina por la continuidad de su proyecto político. Su liderazgo sigue siendo el principal activo de su partido, Nuevas Ideas.
La elevada valoración del mandatario se apoya, en gran medida, en la percepción de que su gobierno logró recuperar la seguridad en numerosas zonas que durante años estuvieron bajo el control de las pandillas, cuyos integrantes fueron detenidos en el marco de la estrategia oficial contra el crimen organizado.



