
El canal de Panamá anunció que abrirá una licitación para construir un gasoducto de 80 km que le permita transportar combustible entre el Caribe y el Pacífico, en un intento por diversificar sus negocios.
La Autoridad del Canal de Panamá (ACP, entidad autónoma) había anunciado el proyecto el 10 de marzo en medio de las amenazas del presidente estadounidense, Donald Trump, de recuperar ese cauce vital para el transporte marítimo mundial.
Según los planes, el ducto permitirá trasladar desde el Caribe panameño gas licuado de petróleo llegado en buques desde la costa este de Estados Unidos. Una vez en el Pacífico, el combustible será cargado en navíos y enviado a Asia, lo que evitaría que las embarcaciones atraviesen el canal.
La junta directiva «autorizó el inicio del proceso de licitación del desarrollo de la actividad de trasiego de productos energéticos para complementar el funcionamiento de la vía», dijo la ACP en un comunicado.
«Esta decisión fortalece el Canal y garantiza su competitividad y sostenibilidad a largo plazo», agregó.
Este comité directivo de 11 miembros de la vía marítima centroamericana está presidido por el ministro panameño para Asuntos del Canal, José Ramón Icaza.
En ese lapso es imposible hacer crecer en la misma medida los tránsitos de buques gaseros por el canal, advirtió.
Se prevé que el gasoducto se instale en la ribera oeste del canal, la margen opuesta a las principales urbes del país: la Ciudad de Panamá, en el Pacífico, y la caribeña Colón.
Vásquez había admitido en marzo que el transporte de combustible por ductos se trata de «un negocio complejo» y «diferente», pero alertó entonces también que «el canal no tiene capacidad» para duplicar los tránsitos de buques gaseros.
Aclaró también que la operación de la futura tubería no infringe las normas constitucionales ni la ley orgánica de la ACP.
Afirma que hay interferencia china, debido a que dos puertos en sus accesos son operados desde 1997 por la empresa Hutchison de Hong Kong.
Hutchison anunció en marzo que vendería 43 puertos en 23 países, incluidas sus operaciones en Panamá, a un consorcio estadounidense. Sin embargo, el negocio no se cerró el 2 de abril, como estaba previsto, pues hay una investigación de los reguladores chinos.
Otro millonario proyecto de la ACP es la construcción de un embalse para asegurar el suministro de agua en el canal, que funciona con agua dulce y que se vio afectado en 2023 por una sequía que llevó a reducir temporalmente los tránsitos.
Con información de la agencia de noticias: AFP