
La ciudadana Deicy Alejandra Jiménez difundió una grabación de 54 segundos en la que aparece junto al expresidente colombiano Gustavo Petro. El material audiovisual fue publicado a través de su cuenta personal en la plataforma digital Instagram.
En el registro audiovisual se observa a ambas personas besándose en medio de un diálogo con explícitas referencias sexuales. Jiménez sostiene que el documento respalda formalmente sus denuncias sobre ofrecimientos de empleos y contratos públicos a cambio de favores íntimos.
Según la denunciante, estas presuntas prácticas irregulares habrían involucrado a cerca de 40 mujeres en diferentes momentos. La mujer afirmó que los hechos ocurrieron tanto durante su labor como congresista como en su posterior mandato presidencial.
Asimismo, la mujer relató que conoció personalmente al líder político en el año 2019 mediante una plataforma para adultos. Tras viralizar el contenido, Jiménez manifestó un profundo temor por su integridad física y la de sus seres queridos.
Además, responsabilizó de manera pública al exmandatario ante cualquier eventualidad o agresión que pudiera poner en peligro a su familia.
Por su parte, el expresidente Petro rechazó de manera categórica las acusaciones formuladas en su contra por la mujer. El dirigente calificó los señalamientos mediáticos como graves ataques dirigidos exclusivamente a destruir su reputación pública.
El exgobernante negó tajantemente haber utilizado cargos institucionales o recursos públicos para obtener cualquier clase de beneficio personal o sexual. De igual forma, Petro cuestionó con firmeza la validez jurídica de la grabación compartida por la denunciante en internet.
El exmandatario argumentó que el archivo audiovisual no cuenta todavía con un peritaje técnico ni con una valoración judicial certificada. El dirigente remarcó que las imágenes corresponden a un encuentro de carácter privado que no demuestra ningún acto de corrupción.
Finalmente, aseguró que atenderá las demandas ante las vías judiciales pertinentes, respetando la estricta reserva de las investigaciones oficiales.
La difusión del material generó una enorme controversia ciudadana y un intenso debate ético en diversas plataformas de redes sociales. Decenas de miles de usuarios compartieron fragmentos de la grabación y expresaron posturas divididas sobre el alcance de las acusaciones.
Diversos analistas políticos recordaron la importancia del principio de presunción de inocencia mientras avanza el trámite de la causa. La opinión pública permanece a la espera de las pericias forenses que determinen el curso legal de esta delicada denuncia.