
Un trágico accidente aéreo conmocionó a los bañistas en una concurrida playa de Río de Janeiro, en Brasil. Un joven turista de nacionalidad argentina y su instructor de vuelo fallecieron tras un violento aterrizaje en ala delta.
Ambos tripulantes habían despegado momentos antes desde la conocida Rampa da Pedra Bonita. Durante la maniobra de aproximación a tierra, el piloto ejecutó un giro imprevisto a muy baja altura.
La aeronave se desvió del patrón habitual y una de sus alas golpeó directamente contra la arena costera. Posteriormente, la estructura metálica colisionó con gran fuerza contra un paredón de piedra del paseo marítimo.
Los dos ocupantes cayeron de manera abrupta sobre una sólida rampa de cemento.
Cámaras de vigilancia de la zona y dos dispositivos acoplados al planeador grabaron la dramática secuencia completa. Los registros sonoros confirmaron que los tripulantes no advirtieron ninguna falla técnica antes del mortal impacto.
Las víctimas sufrieron graves politraumatismos corporales y entraron en un severo cuadro de paro cardiorrespiratorio. Equipos de emergencia acudieron rápidamente al sitio del siniestro para brindarles los primeros auxilios médicos.
Los rescatistas trasladaron a ambos hombres en estado crítico hacia el Hospital Municipal Miguel Couto. Pese a los intensos esfuerzos desplegados por los médicos de guardia, ambos heridos murieron pocos minutos después.
El turista fallecido fue identificado oficialmente por las autoridades policiales como Adrián Guillermo Arismendi, de 26 años. El joven residía en Puerto Deseado, una localidad perteneciente a la provincia de Santa Cruz, Argentina.
La víctima se encontraba disfrutando de sus vacaciones en territorio brasileño junto a un grupo de diez amigos. Además, este vuelo recreativo representaba su primera experiencia aérea dentro de dicha disciplina deportiva.
El instructor a cargo del planeador fue identificado como Luiz Eduardo Rodrigues dos Santos, de 45 años. El profesional contaba con un año de experiencia formal guiando este tipo de recorridos turísticos dobles.
La titular de la comisaría local, Daniela Terra, inició una exhaustiva investigación judicial sobre lo sucedido. La Policía Civil solicitó a la autoridad aeronáutica los protocolos vigentes para esta clase de actividades recreativas.
El presidente del Clube São Conrado de Vuelo Libre, Bruno Menescal, descartó problemas vinculados al viento reinante.El directivo atribuyó la tragedia a una presunta impericia del piloto durante la maniobra final de descenso.
Tras el mortal choque, las autoridades locales ordenaron la suspensión por tiempo indeterminado de los vuelos libres.

