
Un grupo de jóvenes y adolescentes atacó a trabajadoras sexuales trans y travestis en los Bosques de Palermo, en Buenos Aires. Los agresores utilizaron palos, piedras y conos de tránsito, grabaron las agresiones y difundieron los videos en redes sociales. La Justicia inició una investigación para identificar a los responsables.
Un violento episodio de agresión contra trabajadoras sexuales trans y travestis conmocionó a la ciudad de Buenos Aires, Argentina. Un grupo numeroso de jóvenes y adolescentes llegó hasta los Bosques de Palermo y atacó a las mujeres que se encontraban en la zona, en un hecho que habría sido organizado previamente y que posteriormente fue exhibido por los propios agresores en redes sociales.
El ataque ocurrió durante la noche del domingo en las inmediaciones de las avenidas Los Ombúes y Andrés Bello. Según los testimonios difundidos, los jóvenes comenzaron con insultos y provocaciones antes de perseguir y golpear a las víctimas con palos, piedras, ramas y conos de tránsito.
Las imágenes viralizadas muestran momentos de persecución y violencia física. Además, algunos de los participantes acompañaron las publicaciones con burlas y expresiones discriminatorias, lo que generó una fuerte indignación entre organizaciones de derechos humanos y referentes de la comunidad LGBTIQ+.
🚨 Ataque transfóbico en Palermo: entre 50 y 60 jóvenes atacaron a mujeres trans, las golpearon y filmaron la agresión Un grupo de jóvenes protagonizó un violento ataque contra mujeres trans que trabajaban en los Bosques de Palermo, durante la noche del domingo 1 y la madrugada del lunes 2 de noviembre. Según los testimonios de las víctimas, los agresores llegaron mayoritariamente en bicicletas, las rodearon y comenzaron a hostigarlas con insultos y provocaciones. Luego regresaron con palos, piedras, conos de tránsito y otros objetos contundentes para golpearlas. De acuerdo con la reconstrucción difundida por la referente de la comunidad LGBT Gabriela Ivy, participaron entre 50 y 60 jóvenes. Al menos seis mujeres resultaron lesionadas y una sufrió la pérdida de una oreja, según informó La Nación. Los propios atacantes filmaron las agresiones y difundieron los videos en redes sociales, acompañados por burlas y mensajes discriminatorios como «A correr los trabas». La Defensoría LGBT de la Ciudad trabaja en una denuncia penal para identificar a los responsables. El episodio provocó un fuerte repudio de organizaciones y referentes de la diversidad sexual y se conoció a pocos días de la Marcha del Orgullo, prevista para el 7 de noviembre. #Palermo, #AtaqueTransfóbico, #Violencia, #Diversidad, #DerechosHumanos, #LGBTIQ, #MarchaDelOrgullo
— Agencia El Vigía (@AgenciaElVigia) November 3, 2026
La gravedad del episodio motivó la intervención de la Fiscalía Especializada en Discriminación de la Ciudad de Buenos Aires, que inició una investigación de oficio para esclarecer lo sucedido y determinar quiénes participaron.
Las autoridades también trabajan en el relevamiento de cámaras de seguridad y publicaciones digitales que permitan reconstruir el recorrido de los agresores e identificar a los involucrados.
Según las primeras informaciones, los atacantes formarían parte de grupos vinculados al stunt bike, una práctica de ciclismo urbano que consiste en realizar piruetas y acrobacias con bicicletas. Algunas convocatorias para encuentros nocturnos habían circulado previamente en redes sociales.
La investigación busca determinar si existió una planificación previa y establecer las responsabilidades individuales de quienes participaron en las agresiones.
El ataque provocó numerosas reacciones de rechazo. Referentes de organizaciones LGBTIQ+ reclamaron que los responsables sean identificados y sancionados, y advirtieron sobre la gravedad de la violencia motivada por la identidad de género.
La cantante argentina Lali Espósito expresó su indignación por las agresiones y cuestionó la escasa atención que, a su criterio, recibió el episodio frente a otros acontecimientos de repercusión mediática.
También se pronunció María Becerra, quien sostuvo que ninguna persona debería vivir con miedo por su identidad y convocó a participar de la Marcha del Orgullo prevista para el 7 de noviembre.
Las organizaciones denunciaron que lo ocurrido no debe interpretarse como una simple pelea callejera, sino que debe investigarse considerando los posibles componentes de discriminación y violencia por identidad de género.
El episodio se produjo en medio de una jornada de paro nacional de trabajadoras sexuales convocada por la Asociación de Mujeres Meretrices de Argentina (AMMAR), bajo la consigna «Ni Una Trabajadora Sexual Menos».
La movilización también estuvo motivada por los recientes asesinatos de mujeres vinculadas al trabajo sexual en distintas localidades argentinas y por los reclamos de mejores condiciones laborales, protección y garantías de seguridad.
Las organizaciones sostienen que la precarización, la discriminación y la falta de protección institucional profundizan la vulnerabilidad de este sector de la población.

