
Una religiosa paraguaya dedicó quince días a confeccionar el mantel y los elementos litúrgicos que estarán sobre el altar que utilizará León XIV en Paysandú. En paralelo, las hermanas Clarisas Capuchinas de Canelones elaboraron 40.000 hostias para las celebraciones papales en Uruguay.
La visita del papa León XIV a Uruguay moviliza a miles de fieles y a numerosas comunidades religiosas que trabajan en los preparativos de las celebraciones. Entre ellas se encuentra la hermana Matilde González, una religiosa paraguaya que tuvo a su cargo la confección del mantel y otros elementos litúrgicos que se utilizarán durante la misa del pontífice en Paysandú.
Integrante de la Congregación de las Hijas de María Santísima del Huerto y directora del Colegio Nuestra Señora del Huerto, Matilde dedicó aproximadamente quince días a preparar las piezas que estarán sobre el altar del Parque París Londres, donde León XIV celebrará la misa el sábado 7 de noviembre.
El mantel principal fue confeccionado íntegramente en lino blanco y mide 4,25 metros de largo por 90 centímetros de ancho. La pieza tendrá una caída hasta el piso y estará acompañada por otro cubrealtar, también blanco, de 2,25 metros de largo.
A estos elementos se suman accesorios utilizados durante la liturgia eucarística, como el purificador y la palia, además de puntillas y detalles bordados que completan el trabajo artesanal.
La religiosa, que conservaba lino y puntillas traídos de Paraguay, utilizó parte de esos materiales para cumplir con el encargo. La confección también contó con donaciones de personas vinculadas a la comunidad educativa y parroquial de Paysandú.
«Para mí, voy a estar en el altar, porque hice el mantel que se va a poner allí», expresó Matilde, quien manifestó su orgullo por participar de una celebración de esta magnitud a través de su trabajo.
Otro de los trabajos fundamentales para las celebraciones papales se desarrolla en el monasterio Santa María de los Ángeles, ubicado en el departamento de Canelones, Uruguay.
Allí, las hermanas Clarisas Capuchinas Sacramentarias elaboraron 40.000 hostias destinadas a las misas que León XIV celebrará durante su visita al país. El pedido incluyó además 1.000 formas para el sacerdote y cuatro hostias de aproximadamente 40 centímetros de diámetro, destinadas a la exposición del Santísimo Sacramento.
La producción total prevista para las celebraciones asciende a 80.000 unidades, ya que otras 40.000 fueron elaboradas por las Carmelitas de Montevideo.
La hermana María Teresa explicó que el proceso requiere tiempo, precisión y cuidados específicos. Aunque los ingredientes principales son agua y harina, la elaboración incluye varias etapas que deben cumplirse rigurosamente para obtener la consistencia adecuada.
Una vez preparada la mezcla, las religiosas elaboran planchas que pasan por una máquina para su cocción. Posteriormente, las hostias deben reposar y recibir la humedad necesaria para evitar que se desprendan partículas.
La producción demandó jornadas de trabajo que comienzan temprano y se extienden durante varias horas.
Las Clarisas Capuchinas pertenecen a la familia franciscana y mantienen una vida contemplativa y de clausura, organizada en torno a la oración, la convivencia comunitaria y el trabajo.
El monasterio Santa María de los Ángeles se encuentra en una zona rural de Canelones. La elaboración de hostias constituye una de las principales actividades de las religiosas y también representa una fuente de ingresos para la comunidad.
Por su parte, la hermana Matilde desarrolla su labor pastoral y educativa en Paysandú, donde mantiene un vínculo cotidiano con estudiantes y familias.
Aunque sus tareas se realizan habitualmente lejos de la exposición pública, la visita de León XIV les otorga una dimensión especial. Mientras miles de fieles se preparan para recibir al pontífice, las religiosas completan los detalles que acompañarán las celebraciones.
Así, detrás de una misa multitudinaria, también hay historias de dedicación, fe y trabajo artesanal que comienzan mucho antes de que el Papa llegue al altar.


