EEUU ataca isla iraní y Teherán responde: “Tenemos el dedo en el gatillo”

EEUU bombardea la isla iraní de Qeshm y Teherán exhibe una valla con el mensaje “Mataremos a Trump” en pleno día de elecciones.

La guerra con Irán, uno de los factores que más pesan en el humor de los votantes estadounidenses, irrumpió en la jornada de las elecciones legislativas con una mezcla explosiva: bombardeos, amenazas de muerte y negociaciones contrarreloj. Mientras Estados Unidos elige Congreso, Estados Unidos atacó de manera limitada una isla iraní en el estrecho de Ormuz y Teherán exhibió una valla gigante con un mensaje directo al presidente: “Mataremos a Trump”.

Ataque en Qeshm

Las fuerzas estadounidenses bombardearon durante la noche la isla de Qeshm, en el sur de Irán, según informó primero The Wall Street Journal. Los medios estatales iraníes reportaron cinco explosiones en rápida sucesión.

Funcionarios estadounidenses, bajo anonimato, describieron la operación como defensiva y destinada a reducir la capacidad de Irán de amenazar el tráfico marítimo comercial en Ormuz. Otros medios señalaron que fue una respuesta a un ataque contra una aeronave militar estadounidense en la región. Según el Journal, no se anunció públicamente para no dar la impresión de que Washington planea retomar combates a gran escala, y sería la más reciente de varias ofensivas no declaradas.

Irán afirma estar dispuesto a reabrir el estrecho de Ormuz en dos días si Washington acepta sus demandas.

Irán no confirmó el bombardeo. Sí informó de la captura de dos drones estadounidenses MQM-170 al sur de Qeshm y del derribo de un tercero, un MQ-9, al este del estrecho: el número 55 abatido desde el inicio de la guerra, según la Guardia Revolucionaria. El Comando Central estadounidense no respondió a las consultas de la agencia AFP.

Los ataques llegaron tras más de dos meses sin operaciones anunciadas contra territorio iraní.

Una valla para Trump

En la concurrida plaza Enghelab, en el centro de Teherán, las autoridades instalaron una enorme valla con la leyenda “Mataremos a Trump” sobre una imagen del presidente entre rejas y con la cabeza gacha. Otra cercana muestra a Trump junto al vicepresidente JD Vance, el enviado especial Steve Witkoff y el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu, con los rostros ensangrentados.

Decenas de personas se congregaron con banderas rojas y pancartas que decían “Habrá sangre”, y pidieron venganza por el líder supremo Alí Jamenei, asesinado en los ataques de Estados Unidos e Israel del 28 de febrero, que desataron el conflicto.

“Mataremos a Trump”: Irán exhibe una valla gigante mientras EE.UU. bombardea una isla en pleno día de elecciones (Photo by ATTA KENARE / AFP)

En la plaza Tajrish, en el norte de la capital, una exposición al aire libre exhibe pinturas de Trump ensangrentado y una réplica a tamaño real de una celda con un actor que lo imita. Teherán acusa a Washington de haber atacado deliberadamente objetivos civiles, entre ellos una escuela y una boda. Las vallas y los murales oficiales son un recurso de propaganda en Irán desde la revolución islámica de 1979.

“El dedo en el gatillo”

El negociador jefe iraní y presidente del Parlamento, Mohamad Baqer Qalibaf, sostuvo que la “pelota está en el campo de Estados Unidos para evitar una guerra”. Aseguró que Irán, con el “dedo en el gatillo”, dio una respuesta “firme y racional” a Washington y advirtió que una nueva ofensiva llevaría a Estados Unidos a un escenario aún más difícil: “Nuestra respuesta será imprevisible”.

Recordó la nueva doctrina militar anunciada el sábado por el líder supremo, Mojtaba Jameneí, que ordena responder de forma “inmediata, efectiva y sin límites geográficos” a cualquier amenaza.

Las vallas y murales oficiales son un recurso de propaganda política en Irán desde la revolución de 1979. (Photo by ATTA KENARE / AFP)

Diplomacia en paralelo

El lunes, Trump afirmó que un acuerdo “podría producirse” y que “Irán quiere un acuerdo lo antes posible”. Vance dijo que ambos son optimistas y que hubo “algunos avances”. El canciller iraní, Abás Araqchi, confirmó conversaciones indirectas “muy intensas”, que según EFE se desarrollan desde hace una semana con mediación de Catar.

Un alto responsable iraní afirmó que Teherán está dispuesto a reabrir el estrecho de Ormuz en dos días si Washington acepta su lista de demandas. En septiembre, Irán propuso un plan de siete días con exigencias como el fin de la guerra en todos los frentes, el descongelamiento de activos, el levantamiento de sanciones petroleras y el fin del contrabloqueo de sus puertos. Trump no lo aceptó.

Según Axios, el presidente prefiere por ahora dejar que las negociaciones avancen, aunque habló por teléfono con Netanyahu, partidario de una ofensiva. China, por su parte, recibió el lunes en Pekín a funcionarios iraníes y saudíes, y su canciller, Wang Yi, respaldó a Teherán en la “defensa de su soberanía y seguridad”.

Las expectativas de distensión ya movieron al mercado: el petróleo se desplomó más de un 7% el lunes.

El petróleo cayó más de un 7% el lunes ante las expectativas de un posible acuerdo.

Un conflicto que pesa en las urnas

La guerra, de más de ocho meses, no ha alcanzado sus objetivos y está estancada. Sus efectos se sienten en los bolsillos estadounidenses: la suba de los combustibles y la inflación figuran entre las principales razones del descontento que, según los pronósticos, podría costarle caro al Partido Republicano en las urnas.

El sábado, Trump dijo que aún debe “ocuparse de una o dos” instalaciones nucleares iraníes. Teherán, que niega buscar armas atómicas, advirtió que habrá represalias de gran alcance si se reanuda la guerra.

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