ICE detiene más de 4.100 migrantes en 10 días de redadas masivas en Texas

El Gobierno de Trump celebró el mayor operativo reciente de ICE en el estado. Críticos y opositores cuestionan los métodos y el rol de las policías locales.

El Gobierno de Donald Trump arrestó a 4.170 migrantes en diez días en Texas, en un megaoperativo que presentó este jueves como una demostración de fuerza a cinco días de las elecciones legislativas del 3 de noviembre. El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) lo bautizó “Lone Star Mission” (“Misión Estrella Solitaria”) y lo calificó de “éxito increíble”.

El secretario de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin, expuso los resultados en Dallas. La operación se desarrolló entre el 19 y el 29 de octubre, con un promedio superior a 400 arrestos diarios, y movilizó a las cinco oficinas regionales del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en el estado: Dallas, Houston, San Antonio, El Paso y Harlingen.

“Lo peor de lo peor”, pero sin cifras claras

Según el DHS, todos los detenidos estaban en situación migratoria irregular, y entre ellos había personas vinculadas con homicidios, agresiones sexuales, conducción bajo los efectos del alcohol y tráfico de migrantes. Pero el comunicado no detalla cuántos tenían condenas o cargos pendientes, ni cuántos fueron arrestados únicamente por infracciones migratorias.

Mullin sostuvo ante la prensa que el 60 % de los arrestados tiene historial criminal. Al ser consultado sobre qué considera la agencia un antecedente, respondió que cruzar la frontera sin autorización ya puede contarse como tal. También argumentó que trabajar sin permiso, con un número de seguro social o una identificación falsos, constituye “actividad criminal”. Con ese criterio, la categoría de “criminal” se ensancha de forma notable.

El contraste con otros datos es llamativo. Un estudio de la Universidad de Colorado en Boulder, publicado en julio, concluyó que solo el 34 % de las personas arrestadas por ICE durante los primeros catorce meses del segundo mandato de Trump tenía una condena penal. El Gobierno insiste en que su prioridad son los migrantes con antecedentes.

Un modelo basado en la colaboración local

Mullin atribuyó los resultados al respaldo de las fuerzas de seguridad de Texas y de otros organismos. Habló de los acuerdos 287(g), que permiten que policías locales actúen como apoyo de ICE. “Aquí en Texas están protegiendo su estado”, afirmó. “Esta operación no hubiera sido posible sin su ayuda”.

El funcionario aprovechó el acto para marcar la cancha en clave electoral. “Mientras los políticos de los santuarios protegen a los criminales, nosotros protegemos la nación”, dijo, y pidió a los votantes que se fijen “a qué político eligen”. Agregó que ICE detuvo a 136.481 presuntos criminales en el último año fiscal y que, desde que Trump regresó a la Casa Blanca en enero de 2025, fueron capturados 2.168 supuestos “terroristas”, entre ellos pandilleros, pedófilos, violadores e integrantes de carteles.

Consultado sobre operativos en Texas con posible uso de la fuerza, respondió: “Proteger nuestra patria nunca debería ser motivo de controversia”.

El Departamento de Seguridad Nacional informó el arresto de 4.170 migrantes en diez días en Texas.

Remordimientos y un cruce público

El despliegue no está exento de críticas, incluso entre quienes cooperan. Un patrullero de la pequeña localidad de Ingram contó al diario The New York Times que siente remordimientos por haber colaborado en el arresto y la deportación de alrededor del 10 % de los habitantes del pueblo.

Otro episodio ocurrió en las redes. Un usuario acusó en X al sheriff del condado de Harris, que incluye Houston, de haber ayudado a deportar a 13.467 inmigrantes desde 2024. El sheriff respondió que la ley de Texas, incluida la SB 4, lo obliga a cumplir con las órdenes federales de detención migratoria sobre personas que ya están bajo custodia en la cárcel del condado, pero que no realiza operaciones de control migratorio “de manera proactiva”. Distinguió además entre transferir a alguien a ICE y deportarlo, dos cosas que, subrayó, “no son lo mismo”. “Mi responsabilidad es cumplir la ley, respetar las protecciones constitucionales y tratar a todos con justicia y dignidad”, añadió.

La cuenta oficial de ICE le replicó con ironía: sería “genial” que se hicieran operaciones de control de forma proactiva, escribió, y entonces “quizás no tendríamos que estar en su jurisdicción en primer lugar”.

Un estudio de la Universidad de Colorado en Boulder halló que solo el 34 % de los arrestados por ICE en catorce meses tenía una condena penal.

Texas, escenario electoral

El cruce se produce a pocos días de unos comicios de medio mandato en los que Texas puede resultar decisivo para medir el respaldo a las políticas migratorias de la administración, entre otros temas. La campaña de detenciones y deportaciones es una de las banderas del segundo mandato de Trump, y este operativo refuerza ese mensaje ante el electorado.

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