Una ballena murió en una playa peruana y buscan determinar qué provocó el varamiento

El cetáceo fue encontrado en la playa Motobomba, en la región de Arequipa. Pescadores y pobladores intentaron devolverlo al océano durante varias horas, pero el animal murió en la madrugada de este jueves. Especialistas investigan las causas del varamiento.

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El cetáceo fue encontrado en la playa Motobomba, en la región de Arequipa. Pescadores y pobladores intentaron devolverlo al océano durante varias horas, pero el animal murió en la madrugada de este jueves. Especialistas investigan las causas del varamiento.

Una ballena joven murió en la costa de la región de Arequipa, en Perú, pese a los esfuerzos de pescadores y pobladores que intentaron devolverla al mar. El ejemplar quedó varado en la playa Motobomba, en el distrito de Deán Valdivia, provincia de Islay, y permaneció durante varias horas sin poder desplazarse por sus propios medios.

El fallecimiento fue confirmado durante las primeras horas de este jueves 29 de octubre, después de que el cetáceo fuera encontrado en la mañana del miércoles. La prolongada permanencia fuera del agua y su delicado estado físico redujeron considerablemente sus posibilidades de supervivencia.

El caso movilizó a vecinos, pescadores artesanales y especialistas, mientras las autoridades iniciaron las actuaciones correspondientes para evaluar las condiciones del animal y determinar qué provocó que terminara en la orilla.

Pobladores intentaron devolver la ballena al mar

El ejemplar fue avistado durante la mañana del miércoles 28 de octubre en las inmediaciones del mirador Siberia, en el sector conocido como La Motobomba, dentro del entorno del Santuario Nacional Lagunas de Mejía.

Tras advertir que la ballena no conseguía regresar al océano, pescadores y residentes de la zona se organizaron para intentar auxiliarla. Entre las maniobras realizadas, utilizaron baldes con agua de mar para mantener húmeda su piel y retiraron arena con palas para facilitar su desplazamiento.

También intentaron mover al animal mediante una cinta colocada en la zona de la cola. Sin embargo, el tamaño y el peso del cetáceo, sumados a las condiciones del oleaje, dificultaron las tareas y frustraron los intentos de rescate.

La situación generó preocupación entre los habitantes, que permanecieron en el lugar con la esperanza de que el animal pudiera recuperar la movilidad y regresar a su hábitat natural.

Especialistas detectaron signos de desnutrición y deshidratación

Personal del Instituto del Mar del Perú (Imarpe) acudió a la zona para evaluar el estado del cetáceo. Las primeras observaciones indicaron que presentaba signos de desnutrición y deshidratación, condiciones que podrían haber comprometido su capacidad para nadar antes de quedar varado.

La identificación inicial apuntó a que se trataría de una ballena de aleta (Balaenoptera physalus), también conocida como rorcual común. No obstante, la clasificación definitiva y las conclusiones sobre su estado requieren la evaluación técnica correspondiente.

Los especialistas tampoco observaron, durante la inspección preliminar, señales evidentes de lesiones atribuibles a la actividad humana. Por ello, todavía no se estableció una causa definitiva del varamiento.

Entre las hipótesis mencionadas figura la posible escasez de alimento, particularmente de anchoveta, aunque esta explicación deberá ser contrastada con los estudios posteriores.

Investigan qué provocó el varamiento

Las evaluaciones previstas por el Imarpe buscan documentar las características biológicas y morfológicas del ejemplar, así como registrar su condición externa mediante fotografías y datos geográficos.

Estos procedimientos permitirán reunir información para analizar las posibles causas del episodio y determinar si existieron factores ambientales, físicos o relacionados con el estado de salud del animal que contribuyeron a su llegada a la costa.

La intervención también contempla las medidas correspondientes para la disposición final del cuerpo, bajo responsabilidad de las autoridades competentes.

Piden a la población no acercarse al cetáceo

Durante la emergencia, los especialistas recomendaron a los pobladores y curiosos mantener distancia y evitar manipular al animal. Además de interferir con las tareas técnicas, el contacto directo con un cetáceo debilitado o muerto puede representar riesgos sanitarios.

Las autoridades también solicitaron respetar el área de intervención mientras se realizan las evaluaciones necesarias.

La muerte de la ballena deja interrogantes sobre las circunstancias que la llevaron hasta la playa y vuelve a poner de relieve las dificultades que supone atender el varamiento de grandes mamíferos marinos. La determinación de las causas dependerá de los resultados de los análisis especializados.