Un rayo mató a cuatro yeguas de polo en el Jockey Club de San Isidro

El fenómeno ocurrió durante una práctica en medio de una tormenta eléctrica en Buenos Aires. Otros dos animales lograron recuperarse, mientras que un cuidador fue despedido varios metros por la descarga y recibió asistencia médica.

El fenómeno ocurrió durante una práctica en medio de una tormenta eléctrica en Buenos Aires. Otros dos animales lograron recuperarse, mientras que un cuidador fue despedido varios metros por la descarga y recibió asistencia médica.

Cuatro yeguas de polo murieron este miércoles 21 de octubre tras la caída de un rayo en el Jockey Club de San Isidro, en la provincia de Buenos Aires, Argentina. El episodio se produjo en la cancha 6 del predio, donde había alrededor de 20 caballos bajo la supervisión de un cuidador. La descarga también afectó al trabajador y a otros dos animales, que lograron recuperarse.

Cómo ocurrió la tragedia en el Jockey Club

El incidente se registró durante la mañana, mientras las condiciones meteorológicas estaban marcadas por la inestabilidad y las tormentas eléctricas que afectaban a la zona norte del conurbano bonaerense.

Según las primeras informaciones, las cuatro yeguas se encontraban atadas a un poste, a la espera de comenzar su entrenamiento. La descarga eléctrica habría impactado sobre un cable de acero y se propagó hasta alcanzar a los animales, que murieron en el lugar.

Otros dos ejemplares también cayeron al suelo tras el episodio, pero consiguieron levantarse minutos después. La situación generó conmoción entre las personas que se encontraban en el establecimiento.

Uno de los detalles que llamó la atención tras el hecho fue el estado de las vendas rojas que protegían las patas de los animales, que quedaron rotas a la altura de los tobillos.

Un rayo mató a cuatro yeguas de polo en el Jockey Club de San Isidro

Un cuidador salió despedido por la descarga

El trabajador encargado de supervisar a los caballos también resultó afectado por la descarga eléctrica. De acuerdo con los reportes difundidos por medios argentinos, la fuerza del impacto lo desplazó aproximadamente tres metros y provocó que cayera de espaldas.

El hombre recibió asistencia médica y, según las informaciones publicadas, fue trasladado a un centro asistencial por precaución. Hasta el momento, no se difundieron detalles médicos completos sobre su evolución.

El cuidador, conocido en el ámbito ecuestre como petisero, estaba a cargo de los animales cuando ocurrió el episodio. Su función comprende tareas cotidianas como la alimentación, la higiene, el cuidado y la preparación de los caballos.

Un rayo mató a cuatro yeguas de polo en el Jockey Club de San Isidro

Conmoción en el ambiente del polo

La muerte de las cuatro yeguas generó consternación en el predio de San Isidro. Los primeros reportes señalaron que los animales pertenecían a distintos socios y que no estaban participando de un partido oficial, sino que se encontraban en una jornada de práctica.

Aunque en el sector había alrededor de 20 ejemplares, las consecuencias más graves se concentraron en cuatro animales, mientras que otros dos lograron recuperarse después de desplomarse.

El episodio también reavivó la preocupación por los riesgos que representan las tormentas eléctricas durante las actividades al aire libre, especialmente en espacios abiertos donde hay personas, animales y estructuras metálicas.

Un rayo mató a cuatro yeguas de polo en el Jockey Club de San Isidro

Por qué los rayos representan un peligro para los animales

Las descargas eléctricas pueden afectar a los animales tanto por un impacto directo como por la corriente que se propaga a través del suelo o de estructuras conductoras. En el caso de los caballos, la distancia entre sus patas puede aumentar la exposición a diferencias de potencial eléctrico en el terreno.

Por ese motivo, ante una tormenta eléctrica se recomienda suspender las actividades al aire libre y buscar refugio en construcciones cerradas y seguras. También es importante evitar la proximidad de alambrados, postes, árboles aislados y otras estructuras expuestas.

Las circunstancias exactas del episodio en el Jockey Club de San Isidro todavía dependen de la información técnica que pueda establecer cómo se produjo y propagó la descarga.

La tragedia dejó cuatro yeguas muertas y un cuidador que necesitó atención médica, en un hecho que interrumpió una jornada habitual de entrenamiento y conmocionó al ambiente del polo argentino.