«No le dieron la medicina»: el caso del mexicano muerto bajo custodia de ICE indigna a México

La familia de Emiliano Andrade asegura que no recibió la atención que necesitaba. Claudia Sheinbaum confirmó que presentará una denuncia en territorio estadounidense.

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La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, anunció este lunes que su Gobierno presentará una denuncia en Estados Unidos por la muerte de Emiliano Andrade Covarrubias, un mexicano de 56 años que falleció bajo custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en el Centro de Procesamiento Río Grande, en Laredo, Texas. Además, ordenó reforzar los consulados para garantizar “la protección de los derechos humanos de todos los mexicanos en el exterior”.

“Vamos a poner una denuncia en Estados Unidos, porque debe haber protección a los derechos humanos”, declaró la mandataria en su conferencia matutina.

Diabetes, hipertensión y sin medicamentos

Según Sheinbaum, Andrade estaba detenido desde junio y padecía enfermedades crónicas como diabetes e hipertensión. De acuerdo con las comunicaciones recabadas por el personal diplomático, hay indicios de que no recibió la atención médica adecuada ni sus medicamentos.

“La familia nos dijo que él sufría de diabetes, hipertensión y que probablemente no tenía todos los medicamentos”, señaló. El canciller Roberto Velasco estuvo en contacto con los familiares desde el domingo.

“Nosotros estamos en contra de cualquier forma de racismo, y más si se trata de nuestros compatriotas”, afirmó la presidenta, quien aseguró que los mexicanos en el exterior “siempre van a tener una aliada” en su Gobierno.

Su hija, Stefani Andrade, de 29 años, abrió una colecta en GoFundMe para costear el funeral.

Las alertas que circulaban antes de su muerte

Días antes del fallecimiento, circulaban en grupos de Facebook de Laredo mensajes de familiares de detenidos del centro, operado por la empresa GEO Group, que advertían que había personas “delicadas de salud”. Tras la muerte, otros mensajes aseguraban que un hombre llevaba más de un mes enfermo sin ser atendido y que el cuerpo había sido retirado sin ser revisado. Estas versiones circularon en redes y no fueron verificadas de forma independiente.

La familia, por su parte, sostiene que Andrade no recibió la atención que necesitaba. “Creemos que no recibió la atención médica que necesitaba con tanta urgencia”, escribió su hija, Stefani Andrade, de 29 años, en la plataforma GoFundMe, donde reúne fondos para el funeral. “Merecía ser tratado con dignidad, compasión y cuidado”.

La familia asegura además que no fue notificada por ICE, sino por el servicio de autopsias, y que ningún agente estadounidense se había comunicado con ella. Este lunes viajaban a Laredo para recuperar sus pertenencias.

“Vamos a poner una denuncia en Estados Unidos, porque debe haber protección a los derechos humanos”, afirmó Claudia Sheinbaum.

Quién era Emiliano Andrade

Originario de un pequeño pueblo de Hidalgo, vivía en Dallas desde hacía décadas. Trabajaba como pintor de casas y tenía tres hijos, todos nacidos en Estados Unidos. Quería regresar definitivamente a México, donde construía una casa, por lo que viajaba con frecuencia entre ambos países. En junio fue detenido en la frontera, cuando regresaba de uno de esos viajes en autobús.

En las videollamadas con su familia se lo veía cada vez más delgado. El sábado 17 de octubre, alrededor de las 10:00, personal del centro lo encontró inconsciente durante una revisión de seguridad. La autopsia está a cargo del médico forense del condado de Webb y la causa de muerte no fue precisada.

Andrade vivía en Dallas desde hacía décadas, trabajaba como pintor y tenía tres hijos nacidos en Estados Unidos.

Un patrón que se repite

Es el segundo migrante que muere este año en una instalación del ICE en Laredo: en junio falleció Félix Alcorta Rodríguez, de 63 años, también hallado inconsciente.

El informe “Muerte bajo detención”, elaborado por Human Rights Watch y Physicians for Human Rights, examinó las 52 muertes de detenidos en instalaciones del ICE hasta junio de este mandato de Trump. Concluyó que hubo falta de atención médica incluso en casos graves, condiciones insalubres y ausencia de rendición de cuentas, y que las muertes bajo custodia se más que duplicaron, con la mortalidad más alta en una década.

México afirma haber presentado 20 denuncias penales ante los fiscales de los estados donde ocurrieron las muertes. En agosto, Velasco reconoció que solo en cuatro casos habían recibido respuesta, y la cancillería no actualizó el estado de las denuncias desde entonces.

Entre los 18 fallecidos hay perfiles muy distintos: el más joven, Royer Pérez, tenía 19 años; los mayores, 52. Muchos llevaban décadas trabajando en la construcción, las lavanderías y los restaurantes. Uno de ellos sobrevivió apenas una semana bajo custodia. Todos dejaron esposas e hijos en Estados Unidos.

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