
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, aseguró el sábado que la exención de nuevas sanciones a Rusia constituye una pausa de 60 días destinada a analizar sus repercusiones en la economía mundial y estadounidense.
La decisión del presidente Donald Trump suspende la aplicación de una ley reciente aprobada por el Congreso que apuntaba especialmente al sector energético ruso.
«El presidente quiere tomar este período de 60 días para analizar de cierto modo qué significará imponer tanto sanciones como aranceles para la economía mundial, e incluso para la economía estadounidense», declaró Rubio antes de iniciar una visita a Uzbekistán e India.
El jefe de la diplomacia estadounidense señaló que varios conflictos están repercutiendo sobre los precios internacionales de la energía, entre ellos la guerra de Estados Unidos contra Irán y los ataques de los hutíes de Yemen contra Arabia Saudita.
«Estos conflictos en todo el mundo están empezando a chocar entre sí y están teniendo un impacto no solo en los precios globales del petróleo y el diésel», sino también en las economías, afirmó.
Dos días antes de que la ley entrara en vigor, Trump firmó una orden ejecutiva que dejó sin efecto la aplicación de las sanciones y los aranceles previstos en el texto.
La norma lleva el nombre de su promotor, el fallecido senador republicano Lindsey Graham, defensor de la causa ucraniana.
La legislación autorizaba a Trump a imponer aranceles de hasta el 100% a los principales compradores de petróleo y gas rusos, entre ellos India y China.
También apuntaba al presidente ruso, Vladimir Putin, y otros altos cargos, así como al sector de la Defensa y a la llamada «flota fantasma» de petroleros que Moscú utiliza para eludir las sanciones occidentales por su ofensiva en Ucrania, iniciada en 2022.
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, criticó el sábado la decisión de Washington, que consideró un premio para Putin.
«En Estados Unidos se tomó lamentablemente la decisión de desestimar por completo la Ley Lindsey Graham, que debía ejercer una presión eficaz sobre Rusia para terminar esta guerra. Esa ley podría haber ayudado enormemente, ¡y todavía puede!», escribió en redes sociales.
Desde que Trump y Putin alcanzaron un acuerdo sobre el suministro de diésel, las relaciones entre Kiev y Washington se han deteriorado.
Las fuerzas ucranianas reanudaron los ataques contra refinerías rusas en respuesta a los bombardeos cada vez más frecuentes de Moscú, particularmente contra Kiev. Esa respuesta ucraniana ha irritado al mandatario estadounidense.
Kirill Dmitriev, emisario de Putin que ha participado en conversaciones con los representantes estadounidenses Steve Witkoff y Jared Kushner, celebró la medida.
«La suspensión por parte de la administración Trump de la Ley Graham es un momento importante y realmente histórico», afirmó en sus redes sociales.
Trump sostuvo el sábado que su decisión beneficiaría a Estados Unidos y al mundo, aunque no dejó claro si consideraba resuelta la cuestión. «Lo resolveremos y ustedes lo resolverán», declaró.
El mandatario dio marcha atrás en las nuevas sanciones después de alcanzar este mes un acuerdo con Putin para que Rusia abastezca de diésel a los mercados estadounidense y mundial, a cambio de un alivio de las restricciones.
La decisión llega a pocas semanas de las elecciones de medio mandato del 3 de noviembre, en las que Trump se juega la mayoría republicana en el Congreso, en un contexto de descontento por el encarecimiento de los carburantes debido a la guerra en Irán.
Mientras tanto, Zelenski acudió el viernes a Bruselas para solicitar a sus aliados más de 70.000 millones de dólares adicionales destinados a financiar el esfuerzo de guerra ucraniano en 2027.
Con información de AFP


