
En una situación bastante preocupante fueron encontrados nueve niños quienes de acuerdo a los reportes, estaban encerrados en jaulas infestadas de insectos en una vivienda.
Autoridades detuvieron y acusaron a dos adultos identificados como Jonathan Parr, de 37 años, y Jacqueline Coleman, de 32 años, bajo cargos de poner en peligro a menores.
Este impactante caso ocurrió en Ohio, Estados Unidos. Según los reportes preliminares, además del encierro en condiciones insalubres, los menores presuntamente eran obligados a permanecer de pie durante horas con clavos colocados entre los dedos de sus pies.
Las autoridades describieron a los niños como “casi salvajes”. Debido al aislamiento extremo de casi cuatro años, muchos no sabían hablar ni escribir, presentaban graves problemas de desnutrición y la mayor, de 18 años, no lograba escribir su nombre.
La policía no iba buscando un caso de maltrato infantil; llegaron al lugar para ejecutar una orden de registro contra el padre por cargos de indecencia pública. Siete de los menores tuvieron que ser hospitalizados de inmediato y dos fueron trasladados en helicóptero debido a la gravedad de su salud.
La familia se mudaba constantemente de ciudad, lo que impidió que el sistema escolar o de salud detectara que los niños existían.