
La reforma reduce progresivamente la jornada máxima de 44 a 40 horas semanales, sin disminución salarial. El cambio comenzará a aplicarse en diciembre de 2026 y contempla un período de transición de 14 meses.
Brasil dio un paso histórico en su legislación laboral con la promulgación de la enmienda constitucional que pone fin a la jornada conocida como 6×1, un sistema que permite trabajar seis días consecutivos y descansar uno. La medida establece dos días de descanso remunerado por semana y reduce progresivamente la jornada máxima de 44 a 40 horas, sin recortes salariales.
La ceremonia se realizó este viernes 16 de octubre de 2026, en una sesión solemne del Congreso Nacional, con la presencia del presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva; el titular del Senado, Davi Alcolumbre, y el presidente de la Cámara de Diputados, Hugo Motta.
La reforma quedó formalizada mediante la Enmienda Constitucional 141 y representa un cambio significativo en la organización del tiempo de trabajo en el país.
✍🏻 🇧🇷 Lula da Silva promulga la enmienda constitucional que PONE FIN a la escala laboral 6×1 en Brasil https://t.co/tK4UE99bgW
— RT en Español (@ActualidadRT) October 16, 2026
La aplicación de las nuevas reglas será gradual. A partir del 16 de diciembre de 2026, 60 días después de la promulgación, los empleadores deberán implementar la modalidad de cinco días de trabajo por dos de descanso y reducir la jornada semanal máxima de 44 a 42 horas.
La segunda etapa llegará el 16 de diciembre de 2027, cuando el límite semanal se reducirá a 40 horas. De esta manera, la transición completa se extenderá durante 14 meses, hasta alcanzar el nuevo régimen laboral.
Durante este período, las empresas deberán adaptar sus horarios y esquemas de organización para cumplir con las disposiciones constitucionales.
Uno de los puntos centrales de la reforma es que la reducción de la jornada no podrá traducirse en una disminución salarial. El objetivo es garantizar más tiempo de descanso a los trabajadores sin afectar sus ingresos.
El sistema 6×1 es habitual en actividades que requieren atención continua, como el comercio, los servicios y otros sectores con funcionamiento durante toda la semana. Para quienes cumplen ese esquema, la modificación supone la posibilidad de disponer de dos días libres semanales, en lugar de uno.
La iniciativa responde a una demanda vinculada con la calidad de vida, la salud y la conciliación entre el trabajo y la vida personal. Sus defensores sostienen que una jornada más corta puede favorecer el bienestar de los empleados y abrir espacio para actividades familiares, educativas y recreativas.
El Congreso de #Brasil promulgó una enmienda constitucional que pone fin a la jornada laboral de seis días de trabajo y uno de descanso (6×1) y prevé una jornada con dos días de descanso por semana para todos los trabajadores. La ceremonia contó con la presencia del presidente @LulaOficial, quien apoyó la propuesta a partir de una demanda social por la reducción de la jornada laboral. "Lo que está ocurriendo hoy es una conquista del pueblo brasileño que fue aceptada por el Gobierno y aceptada por el Congreso. Por lo tanto, estoy muy feliz", declaró Lula da Silva. La enmienda prevé una reducción gradual de la jornada de trabajo de las actuales 44 horas, a 40 horas semanales, sin reducción salarial, dentro de un período de transición de 14 meses
— David de la Paz 戴维 (@daviddelapaz) October 16, 2026
La modificación podría beneficiar a millones de personas en Brasil. Un estudio del Departamento Intersindical de Estadística y Estudios Socioeconómicos (Dieese), elaborado con datos de la encuesta nacional de hogares de 2025, estimó que 26,8 millones de trabajadores podrían verse beneficiados por el fin de la escala 6×1 y la reducción de la jornada máxima.
La cifra incluye aproximadamente 22 millones de trabajadores formales y otros 4,8 millones de trabajadores informales que actualmente cumplen jornadas superiores a las 40 horas semanales.
El alcance efectivo dependerá de las condiciones laborales de cada sector y de la aplicación de las nuevas disposiciones durante el período de transición.
La implementación de la reforma también plantea desafíos para los empleadores, especialmente en las actividades que necesitan mantener sus operaciones todos los días de la semana.
Las empresas deberán reorganizar turnos, distribuir las horas de trabajo y garantizar los descansos establecidos por la nueva normativa. El proceso exigirá ajustes operativos para mantener la continuidad de los servicios sin incumplir los límites de jornada.
La legislación contempla, además, la posibilidad de establecer excepciones mediante acuerdos colectivos en determinadas condiciones. Los trabajadores tercerizados de la administración pública tendrán un régimen de transición diferenciado.
El debate sobre los costos laborales y la capacidad de adaptación de los distintos sectores acompañará la puesta en marcha de las nuevas reglas.
🇧🇷 ¡HISTÓRICO EN BRASIL! LULA SIGUIÓ DE CERCA LA VOTACIÓN QUE REDUCE LA JORNADA LABORAL SIN BAJAR LOS SALARIOS El presidente Luiz Inácio Lula da Silva siguió este miércoles la votación del Senado brasileño que aprobó la eliminación del régimen laboral 6×1 y la reducción progresiva de la jornada de 44 a 40 horas semanales, sin recortes salariales. La iniciativa, una de las principales banderas del mandatario, establece dos días de descanso por semana y representa un cambio histórico para millones de trabajadores brasileños. La votación marca un avance decisivo de una reforma que busca garantizar más tiempo de descanso y mejores condiciones laborales.
— Argentina Noticias (@argennoti) October 15, 2026
La promulgación contó con la participación de Lula, quien convirtió el fin de la escala 6×1 en una de las principales banderas de su agenda laboral. La aprobación legislativa se produjo en un contexto de intensa disputa política, a pocos días de la segunda vuelta de las elecciones presidenciales prevista para el 25 de octubre.
La propuesta obtuvo un respaldo amplio en el Congreso, con apoyo de legisladores de diferentes sectores políticos. En el Senado, la votación del 14 de octubre registró 75 votos a favor y uno en contra.
Más allá de su dimensión electoral, la reforma marca un cambio en las reglas que organizan el tiempo de trabajo en Brasil. Su impacto dependerá ahora de la transición hacia el nuevo esquema y de la capacidad de las empresas para adecuarse a una jornada semanal más corta.
Con la promulgación de la Enmienda Constitucional 141, el país inicia el camino hacia un modelo que busca garantizar dos días de descanso por cada cinco de trabajo y reducir el máximo semanal a 40 horas, sin recortar los salarios.

