Ucrania acusa a EEUU de “ayudar a Rusia” tras recibir una serie de duros golpes

Ucrania acusa a Estados Unidos de no avisarle de ataques con misiles y de ralentizar Starlink. Washington y la UE dicen que su apoyo no cambió.

Ucrania acusó este miércoles a Estados Unidos de ayudar a Rusia, por supuestamente no haberle advertido de ataques de misiles inminentes y por haber ralentizado el sistema Starlink, del que depende para las comunicaciones en el campo de batalla. Washington lo negó: el presidente Donald Trump insistió el martes en que su país sigue apoyando a Kiev, y un funcionario estadounidense dijo a la AFP que su política “no ha cambiado”. La Unión Europea afirmó que no hay “indicios” de que la cooperación haya cesado.

Dos noches de misiles, sin alerta a tiempo

Misiles balísticos golpearon Kiev durante dos noches consecutivas, sin que las sirenas de alerta aérea sonaran a tiempo para que la gente se refugiara en sótanos o en estaciones de metro. Los ataques contra instalaciones energéticas dejaron a más de 600.000 personas sin electricidad, pese al sorpresivo anuncio de Trump de un “alto el fuego energético” en una guerra que cumple casi cinco años.

El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, calificó de “totalmente injusto” que los socios occidentales no le avisaran de los lanzamientos inminentes. “Nunca antes Rusia había mostrado un desprecio tan ostentoso hacia Estados Unidos”, afirmó. A lo largo de la guerra hubo pocos casos de ausencia de alertas previas, que las autoridades ucranianas atribuyeron a misiles difíciles de detectar o a problemas técnicos.

Misiles balísticos golpearon Kiev durante dos noches consecutivas sin que las sirenas sonaran a tiempo. EFE/EPA/DARYNA NAUMOVA

Starlink, bajo sospecha

Este miércoles, según reportes, se redujo la velocidad de algunos terminales de Starlink usados por el ejército ucraniano para lanzar ataques contra territorio ocupado por Rusia y contra drones interceptores. Un alto cargo ucraniano señaló a Washington: “Es obvio que ellos (Estados Unidos) están ayudando a Rusia por alguna razón”, dijo a la AFP.

Fuentes de defensa ucranianas afirmaron que SpaceX “restringió unilateralmente” el funcionamiento de los terminales Starshield “sin previo aviso”. Un asesor de Zelenski, Sergiy Beskrestnov, relacionó los ataques con las restricciones. Dijo que la red era “la solución más eficaz” contra los drones rusos propulsados por reactores, que vuelan a hasta 600 kilómetros por hora. “Nuestros socios nos privan de una de las pocas oportunidades que tenemos de defender el país”, escribió en Telegram.

El dueño de Starlink, Elon Musk, respaldó el fin de semana a Trump, que anunció un acuerdo de suministro de diésel con Rusia pese a las sanciones. Hasta el cierre de esta nota, ni SpaceX ni Washington habían confirmado las restricciones.

Los ataques rusos de la noche mataron al menos a cuatro personas en Kiev, dos en Dnipró y una en Zaporiyia. EFE/EPA/DARYNA NAUMOVA

La respuesta del Kremlin y de la OTAN

El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, afirmó que Rusia “toma nota” de cualquier indicio de que el apoyo de Washington a Ucrania haya cambiado, pero que “es demasiado pronto para sacar conclusiones generales”. Moscú anunció además que los primeros contratos de suministro de gasóleo a Estados Unidos se firmarán “en los próximos días”.

El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, instó a reforzar el apoyo a las defensas aéreas ucranianas. Kiev presiona a sus aliados para obtener sistemas interceptores avanzados, capaces de derribar misiles y drones de reacción.

Víctimas y una tregua que no llega

Según las autoridades, los ataques rusos de la noche mataron al menos a cuatro personas en Kiev, dos en la región de Dnipró y una en la de Zaporiyia. Durante el día, un ataque con drones dejó al menos seis muertos en Lutsk, en el oeste. Rusia dijo haber derribado 902 drones ucranianos durante la noche.

Zelenski, que llegó a Londres para hablar con el primer ministro británico, Andy Burnham, aseguró que Ucrania está dispuesta a abstenerse de atacar infraestructuras energéticas rusas. Pero acusó al Kremlin de haber “desperdiciado la oportunidad de una distensión”. Rusia ya atacó centrales eléctricas ucranianas antes de otros inviernos, cuando las temperaturas pueden bajar hasta los -20 °C.

Más información: