
Hitler y Mussolini ganaron unas elecciones en Perú. No necesitaron un ejército ni un partido fascista; les bastaron 229 votos. Los dos nombres pertenecen a una sola persona: Hitler Mussolini Simeón Flores, un peruano de 45 años que se impuso en las elecciones municipales de Queropalca, un remoto distrito de los Andes, a casi 4.000 metros de altura. Su caso se volvió viral por la coincidencia con los nombres de dos de los dictadores más infames del siglo XX.
Simeón Flores obtuvo el 34,5 % de los votos válidos: 229 de 663. Superó por solo 25 sufragios a Gaspar Osorio, de Renovación Popular, que alcanzó 204 votos, el 30,8 %. La votación se realizó el 4 de octubre. La Oficina Nacional de Procesos Electorales ya contabilizó todas las actas; solo falta la proclamación oficial.
Queropalca está en la provincia de Lauricocha, en la región de Huánuco, cerca de la cordillera de Huayhuash. Según los datos oficiales de 2024, tiene algo más de 730 habitantes.
La ironía política es evidente: el candidato no pertenece a un partido fascista. Se presentó por Ahora Nación, una agrupación de centroizquierda que lidera el senador y excandidato presidencial Alfonso López-Chau. En la contienda, derrotó a la derecha desde la izquierda.
Hitler Mussolini nació el 6 de agosto de 1981 en Queropalca. Sus padres, Toribio Simeón y Enma Flores, le pusieron esos nombres 36 años después de la muerte de los dos dictadores. Se desconoce el motivo. Según su hoja de vida ante el Jurado Nacional de Elecciones, cursó primaria y secundaria, sin estudios superiores. Entre 2023 y 2026 fue gerente de una empresa de alquiler de maquinaria, transporte de carga y construcción de carreteras, con sede en Pillco Marca.
Tiene además un pasado en otra orilla. Estuvo afiliado a Fuerza Popular, el partido de derecha que lidera la presidenta Keiko Fujimori, y renunció en 2025 antes de sumarse a Ahora Nación.
En su campaña prometió mejorar los caminos, ampliar el sistema de riego, construir un estadio municipal moderno y desarrollar el turismo, la educación y la salud. Nunca usó en su propaganda su primer nombre: prefería presentarse como Mussolini Simeón Flores. Entre sus conocidos lo llaman “Musso”.
Según dirigentes de Ahora Nación, es un hombre tímido y reservado, poco acostumbrado a la exposición pública. Desde que su nombre circuló en los medios, recibió tantas llamadas de desconocidos que cambió de número. Las mismas fuentes dicen que sufrió intentos de extorsión, un delito que se extendió por Perú, aunque no se precisó quiénes los habrían cometido ni qué le exigían.
Tras su victoria, publicó en Facebook un mensaje de agradecimiento: “Este no fue un camino fácil”, escribió. Prometió asumir el cargo “con gran responsabilidad y compromiso” para lograr “un Queropalca con más oportunidades, desarrollo y bienestar”.
El caso no es único. En 2018, Hitler Alba, apodado “el buen Hitler”, ganó la alcaldía de Yungar con el 47,7 % de los votos; su rival se llamaba Lennin Vladimir. Hizo campaña con lemas como “Hitler vuelve” y dijo que su padre desconocía el legado del dictador al elegir su nombre. Y el cirujano Hitler Saavedra fue congresista desde 2021 hasta su muerte, en 2024.
Según el registro civil peruano, en 2023 había 3.943 personas llamadas Hitler en el país, 160 de ellas en Huánuco.
El sociólogo Sinesio López explicó que algunos padres eligen nombres como Hitler, Mussolini o Stalin por la imagen de autoridad que proyectan, sin compartir sus ideas. “En muchos casos, se trata de personas de sectores populares que no conocen a profundidad la historia y que admiran al personaje al margen de su ideología”, señaló.
La libertad para elegir nombres produce curiosidades: hay 33.389 personas llamadas Neymar, 3.409 Messi, 733 Maverick y 250 Merlina, entre otros ejemplos. Esta vez, sin embargo, fue un Hitler Mussolini quien se llevó los votos y los titulares.
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