
Fue el propio papa quien dio la noticia, con tono sereno y sin que nadie lo esperara. Al término del ángelus de este domingo, desde la ventana del Palacio Apostólico y ante miles de fieles en la plaza de San Pedro, León XIV anunció que se someterá a una operación “en los próximos días” para extirpar un nódulo en el pulmón, detectado en un estadio muy inicial.
“Recientemente, durante unos controles, los médicos me han encontrado un nódulo circunscrito en el pulmón. Ha sido detectado en una fase muy inicial y está bien localizado”, explicó el pontífice, de 71 años. Aclaró que los médicos consideran oportuno intervenir y que, siguiendo su consejo, decidió operarse. Los fieles respondieron con aplausos. “Os agradezco vuestra cercanía espiritual y me encomiendo a vuestra oración”, concluyó.
El portavoz vaticano, Matteo Bruni, precisó que la intervención está prevista para los primeros días de la próxima semana y que el posoperatorio implicará una hospitalización de aproximadamente una semana. Se realizará en el hospital Agostino Gemelli, de Roma, donde el Vaticano mantiene un apartamento privado desde los años ochenta, en tiempos de Juan Pablo II. Es el centro al que tradicionalmente acuden los papas, y donde Francisco pasó varias semanas internado.
Será la primera operación de León XIV como pontífice y obligará a suspender su agenda mientras se recupera.
La operación llega a menos de un mes de su gira por Uruguay, Argentina y Perú, prevista del 6 al 17 de noviembre. El Vaticano no aclaró si el viaje sufrirá cambios, pero las palabras del papa sugieren que sigue en pie. Antes de anunciar su cirugía, saludó a la Hermandad del Señor de los Milagros de Roma, una de las asociaciones católicas peruanas más importantes, y le agradeció sus oraciones “por la visita pastoral que llevaré a cabo en Perú”.
Robert Francis Prevost nació en Chicago, pero pasó más de 20 años en Perú, país del que también tiene la nacionalidad.
Elegido en mayo de 2025, tras la muerte del papa argentino Francisco el 21 de abril de ese año, a los 88 años, León XIV es el primer pontífice estadounidense de la historia. Cumplió 71 años el 14 de septiembre. Se trata de su primer problema de salud después de dieciséis meses a un ritmo vertiginoso, aunque intenta mantener un equilibrio con su vida privada. Es aficionado al tenis y a la natación, y dedica los martes, su día de descanso en Castel Gandolfo, al deporte, a llamadas privadas y a la lectura.
Más discreto que su antecesor, se ha impuesto con un estilo propio: alza la voz a favor de los migrantes y en contra de las guerras, y advirtió sobre los peligros de la inteligencia artificial.
Después del ataque conjunto de Estados Unidos e Israel contra Irán en febrero, el papa criticó una y otra vez el conflicto y condenó la amenaza de Donald Trump de destruir la república islámica. El presidente estadounidense arremetió contra el pontífice, a quien calificó de “débil frente a la delincuencia y pésimo en política exterior”. León XIV respondió que tenía el “deber moral de alzar la voz”.
La primera en reaccionar fue la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, que había salido en su defensa en aquel cruce con Trump. Expresó su “solidaridad personal, así como la del Gobierno italiano, ante la prueba a la que se enfrentará en los próximos días”. Y destacó que “la serenidad y la tranquilidad” con las que habló durante el ángelus “nos reconfortan”.
Por ahora, el Vaticano no difundió más detalles médicos sobre el nódulo ni sobre el tipo de intervención.
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