
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, elevó este sábado el tono contra su par ucraniano, Volodimir Zelenski, y llegó a pedir un cambio de liderazgo en Kiev. “Ha llegado el momento de que Ucrania tenga un nuevo presidente”, dijo ante la prensa, en el exterior de la Casa Blanca, antes de partir a Tennessee para un mitin de cara a las elecciones legislativas.
El motivo del enojo es el ataque de Ucrania a refinerías de diésel rusas, que Trump considera un factor que agrava la escasez y los precios del combustible en todo el mundo.
“Le dijimos: puedes hacer lo que quieras con Rusia, pero no ataques las refinerías”, relató Trump, quien sostuvo que ese es “un problema mundial” que Zelenski está causando. Según argumentó, el líder ucraniano “quiere crear problemas para el mundo” y para los agricultores y ganaderos estadounidenses, porque Rusia aporta una parte importante del diésel que se consume en el planeta. “Más le vale detenerse”, advirtió.
El mandatario fue más lejos y acusó a Zelenski de no querer cerrar acuerdos para terminar la guerra. Sostuvo que el conflicto “comenzó debido a la incompetencia” y que “nunca debió haber empezado”, y agregó que, de otro modo, Ucrania “no habría perdido ya el 30 % de su país”. “Sugiero que busquen un nuevo líder capaz de llegar a un acuerdo”, dijo.
Las declaraciones se produjeron pocas horas después de que Trump anunciara que autorizará las operaciones rusas con diésel hasta abril, con el objetivo de contener el alza global de precios. Ese anuncio es consecuencia del acuerdo alcanzado el viernes con Vladimir Putin, que permitirá a Rusia exportar millones de toneladas de diésel a Estados Unidos y a otros mercados pese a las sanciones de Washington sobre el sector energético ruso, vigentes desde el inicio de la invasión en febrero de 2022.
Zelenski había criticado el viernes ese pacto: lo calificó de “injusto” y de “impropio de un aliado”. La delegación que Kiev había enviado a Florida para reunirse con los enviados especiales estadounidenses adelantó además su regreso.
El Kremlin no tardó en reaccionar. Kiril Dmítriev, emisario ruso para la cooperación económica con Estados Unidos, celebró en X las palabras de Trump. “El presidente Trump se suma a quienes creen que Ucrania necesita un liderazgo realmente centrado en la paz, y no en el belicismo de Zelenski”, escribió. Y añadió que “la diplomacia del diésel dejó al descubierto a Zelenski”.
El choque se produce en un momento sensible para el presidente estadounidense. La suba de los combustibles, derivada de la guerra con Irán y de las perturbaciones en el estrecho de Ormuz, amenaza la mayoría republicana en el Congreso en las elecciones de medio mandato del 3 de noviembre. Trump mantiene una agenda de mítines para intentar limitar el daño.
En ese contexto, el diésel ruso aparece como una vía para aliviar los precios, aunque implique un relajamiento de las sanciones y un enfrentamiento abierto con el principal aliado de Washington en la guerra.
Mientras tanto, la guerra continúa. Horas antes, ataques rusos habían dejado 11 civiles muertos, entre ellos tres niños, en la ciudad de Zaporiyia, y las negociaciones siguen estancadas por la exigencia de Moscú de controlar toda la región del Donbás, algo que Zelenski rechaza.
Más información:


