
La Administración de Donald Trump anunció este viernes nuevas sanciones contra la Corte Penal Internacional (CPI), apenas horas después de conocerse la concesión del Premio Nobel de la Paz a la sudafricana Navi Pillay, una de sus exjuezas, según informó EFE.
El Departamento de Estado presentó las medidas como parte de sus esfuerzos para defender la soberanía estadounidense y frenar lo que considera una amenaza del tribunal. El comunicado recordó que Estados Unidos ya había sancionado a 17 personas.
El secretario de Estado, Marco Rubio, afirmó que Washington prohibirá transacciones con el tribunal para limitar sus recursos y su capacidad de actuar contra ciudadanos estadounidenses.
“Estados Unidos nunca se unió a la Corte. No la necesitamos. Y no la queremos”, declaró Rubio.
El Departamento de Estado también indicó que el Tesoro está emitiendo licencias generales que autorizan determinadas transacciones relacionadas con la CPI para proteger los intereses estadounidenses.
Rubio sostuvo que tanto republicanos como demócratas han rechazado durante décadas que la CPI pueda enjuiciar a ciudadanos estadounidenses, militares en servicio activo o dirigentes políticos.
También mencionó a los agentes de la Patrulla Fronteriza y aseguró que Trump no permitirá que el tribunal procese a ciudadanos de Estados Unidos.
Pese al anuncio de sanciones, el secretario de Estado afirmó que confía en una solución diplomática. Al mismo tiempo, expresó la intención de continuar la campaña estadounidense para debilitar al tribunal hasta que Washington considere que ha cesado la amenaza.
La CPI es un tribunal internacional independiente con sede en La Haya, Países Bajos, establecido en 2002 para juzgar, entre otros delitos, crímenes de guerra.
Estados Unidos no forma parte de la Corte.
Con información de EFE
