
La ofensiva migratoria de Donald Trump llegó a Nueva York con un disparo, y el alcalde Zohran Mamdani decidió que no se quedará “de brazos cruzados”. Tras el tiroteo protagonizado por un agente del ICE contra un migrante dominicano que viajaba en su auto con un niño de cinco años, el mandatario socialista pasó dos horas al teléfono con el presidente y con el secretario de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin, para intentar negociar la liberación del herido. No lo consiguió.
“Esas negociaciones no han tenido éxito”, dijo Mamdani en una conferencia de prensa cerca de las 23:00, con la voz casi ahogada por las arengas de los manifestantes que se habían congregado en la zona. “Hace apenas unos instantes, el ICE ha subido al hombre a un vehículo camuflado y se lo ha llevado a toda prisa”. Algunos de los presentes llegaron a increpar al propio alcalde.
El tono de Mamdani fue de máxima dureza. Aseguró que dejó “claro” a Trump que el ICE debe abandonar por completo la zona del tiroteo y le exigió que la agencia ponga fin a sus acciones de control en la ciudad. “Se lo he dicho al presidente. Se lo he dicho al secretario. Esta ciudad quiere que el ICE se vaya”, afirmó.
Fue más lejos todavía. “Sabemos que el ICE está podrido hasta la médula”, sostuvo, y afirmó que la agencia “actúa con total impunidad” y “siembra el caos y el terror en todo el país”. Y reiteró su postura histórica: “Esta es una agencia que debe ser abolida”.
Horas antes, en un comunicado en redes sociales, había calificado lo ocurrido de “inaceptable e increíblemente grave”. Su mensaje fue una consigna: sacar al ICE “de nuestros barrios”, “de nuestros hospitales”, “de nuestras calles” y alejarlo “de nuestros niños”.
El disparo ocurrió alrededor de las 16:00 en Marble Hill, en el extremo norte de Manhattan, un barrio que la policía identificó como parte del Bronx. Según el relato preliminar del alcalde, agentes federales rodearon el auto en el que iban el hombre y el niño y dispararon varias veces. El menor resultó ileso. El herido, de origen dominicano, fue llevado a un hospital, donde estaba consciente y recibía atención médica.
El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) sostiene que se trataba de un inmigrante en situación irregular con antecedentes penales y que un agente usó su arma durante una operación selectiva. La policía de Nueva York aclaró que no participó en el hecho ni estaba en el lugar. Agentes del FBI custodiaron la escena.
El episodio es el primero de este tipo en Nueva York en el marco de la ofensiva migratoria de Trump, que ya dejó víctimas fatales en otros puntos del país. También es un examen político para Mamdani, quien llegó al Ayuntamiento a comienzos de este año con la promesa de proteger a los inmigrantes en una ciudad donde el 38% de la población nació en el extranjero. Él mismo es inmigrante.
Nueva York es una ciudad santuario, igual que el estado, y sus autoridades no cooperan con el gobierno federal en materia migratoria. La administración Trump amenazó en repetidas ocasiones con convertirla en el próximo epicentro de su campaña. Los arrestos del ICE vienen en aumento: según datos federales recopilados por el Deportation Data Project, pasaron de 927 en mayo a 1.567 en julio. Sin embargo, hasta ahora la ciudad se había librado de las redadas masivas y de gran despliegue que sacudieron a Minneapolis o Chicago.
La relación entre Mamdani y Trump fue hasta ahora sorprendentemente cordial. El alcalde había prometido ser “la peor pesadilla” del presidente, quien a su vez lo llamó “lunático comunista” y respaldó a su principal rival en las elecciones. Pero desde que asumió, ambos se reunieron en dos oportunidades y suelen comunicarse por teléfono.
Esa tregua quedó ahora bajo tensión. La negativa de Trump a liberar al migrante, que quedó bajo custodia federal, dejó ver la frustración del alcalde. “La ciudad de Nueva York no se quedará de brazos cruzados mientras agentes del ICE disparan contra los neoyorquinos”, advirtió.
La New York Immigration Coalition reclamó una investigación inmediata y la publicación de las imágenes de las cámaras corporales de los agentes. En la calle, mientras tanto, las protestas continuaron hasta la noche.
Más información:

