
Un violento aluvión de agua, barro y escombros afectó gravemente varias calles donde algunos pobladores gritaban alertando a otros para que corrieran por salvar sus vidas.
El torrente bajó con extrema fuerza por calles principales arrastrando decenas de autos particulares y volcando autobuses del sistema de transporte público, mientras que varios conductores quedaron atrapados, algunos trataban de salir, pero les era complicado abrir las puertas del auto y caminar debido al lodo.
Las intensas lluvias provocaron la saturación del suelo y la activación de cauces naturales, destacando el desborde de un canal en la calle Francisco Bulnes Correa y afectaciones en áreas como Quebrada Honda y Avenida La Plaza Sur de Chile.
El lodo inundó viviendas, locales comerciales y recintos de salud (clínicas) de la zona. Momentos después se reportaron al menos seis personas heridas. En redes sociales se viralizaron impactantes registros de pasajeros que debieron subir a los techos de los autobuses para ponerse a salvo antes de ser auxiliados.
Las Fuerzas Armadas se movilizaron en la zona afectada para colaborar activamente en las tareas de rescate de personas aisladas y en la remoción de escombros de las vías principales.
El gobierno del presidente José Antonio Kast decretó “zona de catástrofe” y el Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred) declaró Alerta Roja para 10 comunas de la Región Metropolitana debido al peligro inminente de nuevos deslizamientos