
Un dramático episodio de violencia obligó a suspender un partido de la Premier League keniana. El árbitro central John Sulwe tuvo que correr despavorido para salvar su vida tras sancionar un polémico penalti.
El enfrentamiento correspondía al choque de vuelta de la eliminatoria por el ascenso. En el campo se medían el Kariobangi Sharks y el Mombasa United.
El club local luchaba desesperadamente por mantener la categoría. Por su parte, el equipo visitante buscaba su histórico ascenso a la máxima división.
La tensión llegó a su punto máximo durante el minuto 66 del encuentro. El juez principal señaló una infracción favorable al Mombasa United en el área.
La decisión arbitral provocó la furiosa reacción de los futbolistas locales. Rápidamente, jugadores y miembros del cuerpo técnico confrontaron al colegiado.
Segundos después, una turba enfurecida invadió la cancha de juego. Los fanáticos enardecidos comenzaron a perseguir al árbitro con la intención de agredirlo físicamente.
El referí John Sulwe debió correr a toda velocidad para escapar de la muchedumbre. El juez logró resguardarse en los vestuarios gracias a la intervención de los servicios de seguridad.
Debido a la falta de garantías, el partido quedó suspendido de forma definitiva. La federación de fútbol analiza ahora las sanciones disciplinarias correspondientes contra el equipo local.