Horror en hospital de Guadalajara: denuncian hasta 18 bebés muertos por bacterias

Familias denuncian hasta 18 muertes de recién nacidos por Klebsiella y Candida en un hospital del IMSS en Guadalajara.

Peruano muere bajo custodia de ICE y su familia exige respuestas: «Era una persona sana»

Hace siete meses que los bebés mueren en la misma sala de cuidados intensivos neonatales de un hospital público de Guadalajara. Familias de al menos 18 recién nacidos aseguran haber perdido a sus hijos en medio de un brote de la bacteria Klebsiella pneumoniae y del hongo Candida albicans en el Hospital de Gineco Obstetricia del Centro Médico Nacional de Occidente, del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS). Las últimas denuncias suman ocho muertes recientes, entre ellas tres ocurridas el 30 de septiembre.

El IMSS no ha confirmado que las infecciones hayan causado todas esas muertes. Informó que el hospital está bajo auditoría y que colaborará con la Fiscalía General de la República (FGR) para esclarecer lo ocurrido.

Un grupo de WhatsApp para el duelo

Las madres de los bebés fallecidos se conocen por los días en que sus hijos compartieron sala. Algunas nunca se han visto en persona. Todas integran un grupo de WhatsApp donde se llaman «mamás en duelo». Según sus relatos, el primer caso se registró a fines de marzo: un bebé nacido el 14 de ese mes que murió 15 días después. El más reciente fue una niña de cinco meses, fallecida el 28 de septiembre. Las madres afirman que todavía hay al menos cuatro bebés infectados.

«Hubo semanas donde todas las mamás salían sin su bebé», contó una de ellas, que pidió anonimato.

Fachada del Hospital de Gineco Obstetricia del Centro Médico Nacional de Occidente del IMSS, en Guadalajara, Jalisco.

Una sala pequeña y acusaciones de falta de higiene

Los bebés más delicados se atienden en una sala de unos 12 metros cuadrados, según la descripción de una madre, con alrededor de diez incubadoras separadas por apenas unos centímetros. Para entrar, los padres deben lavarse las manos y usar cubrebocas y cofia, y dejar pulseras, relojes y anillos.

Las familias aseguran que el personal no siempre cumplía las mismas exigencias. «Entra con el celular, el termo y no se lavan las manos entre que manipulan a uno y otro niño», denunció una madre. Varias describen un cuadro similar antes de la muerte: piel amarilla, falla de hígado y riñones y, finalmente, choque séptico. Algunos bebés habían nacido prematuros o con otras condiciones. Otros ingresaron para un estudio o una consulta y, según sus padres, contrajeron la infección dentro del hospital.

Una madre contó que su hija ya vivía en casa y volvió por crisis epilépticas. Tras un estudio con cateterismo, empezó con fiebre y murió. «Vine a que me ayudaran y me la entregaron muerta», lamentó. Varias familias dicen que nadie del IMSS les ofreció atención psicológica.

Una incubadora en una unidad de cuidados intensivos neonatales, el tipo de sala donde se detectó el brote.

Qué son estos microorganismos

Rosa María Wong, académica de la Facultad de Medicina de la UNAM, explicó que se trata de microorganismos que viven en los hospitales y colonizan el intestino y la piel de pacientes y trabajadores. El nacimiento prematuro, la internación prolongada y procedimientos invasivos, como la colocación de catéteres o sondas, aumentan el riesgo en los neonatos. Para frenar la transmisión, subrayó, es fundamental el lavado estricto de manos del personal de salud.

Destituciones, defensas y miedo

Ante el escándalo, el IMSS destituyó al director del área de neonatología y al jefe de gineco-obstetricia. Según las familias, este último reconoció ante ellas que el personal sabía del brote.

El director general del instituto, Zoé Robledo, aseguró que la revisión «no busca culpables» ni «criminalizar al personal», sino identificar fallas en los procesos. Recordó que, según la Organización Mundial de la Salud, el 70% de las infecciones puede prevenirse con buenos manejos.

Hay médicos que rechazan las destituciones y sostienen que el problema es externo. «El agua está muy sucia en todo Jalisco», dijo uno de ellos. Las familias también están divididas. Algunos pacientes elogian la limpieza y la atención. Otros, como un padre que espera por su hija prematura, reclaman: «No hay condiciones de higiene». Hay embarazadas que buscan alternativas privadas, aunque muchas pacientes con condiciones complejas, que viajan desde otros estados, no tienen opción.

Dos madres que perdieron a sus hijos aseguran que desde que estalló el caso se intensificó la limpieza y se trasladó a los bebés a otros espacios.

Familiares esperan noticias de sus bebés en la sala de espera del centro médico.

Otro brote en Durango

El IMSS investiga además lo ocurrido en Durango, donde cuatro bebés murieron por un brote de las mismas Klebsiella pneumoniae y Candida albicans. Allí destituyó a su delegada y nombró a Saúl Nevárez Jiménez, con la instrucción de priorizar la atención a las familias de los recién nacidos fallecidos.

Mientras avanzan la auditoría y la investigación de la FGR, algunas familias impulsan una denuncia colectiva y otras presentan denuncias individuales. Muchas dicen que no se detendrán hasta que haya responsables. «Queremos que paguen los responsables por lo que nos hicieron», reclamó una madre.

Más información: