
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, afirmó este miércoles que Irán “ha perdido por completo el control” del estrecho de Ormuz y que el flujo de petróleo por esa vía marítima casi recuperó el nivel previo al conflicto.
“El estrecho de Ormuz está abierto, ahora sale casi la misma cantidad de petróleo de antes (del conflicto), así que han perdido por completo el control del estrecho”, señaló durante una rueda de prensa en Atenas con el ministro de Exteriores de Grecia, Yorgos Yerapetritis.
El jefe de la diplomacia estadounidense recalcó que Irán “no ha sabido aprovechar las sucesivas oportunidades” para alcanzar un acuerdo con Estados Unidos sobre su programa nuclear.
Según Rubio, la economía iraní se encamina “hacia una situación que muy pocos países del mundo han vivido”.
El secretario de Estado insistió en que cualquier acuerdo aceptable para Washington destinado a terminar el conflicto debe garantizar que Irán nunca tenga un arma nuclear.
“Irán no puede tener un arma nuclear. Punto y fin de la historia. Nunca van a tener un programa nuclear”, acentuó.
Rubio alegó que el régimen iraní pretendía desarrollar una capacidad militar convencional tan grande que resultara “intocable”, para después amenazar con la “aniquilación” a los países de Oriente Medio.
En medio de la inestabilidad en Ormuz, el mar Rojo, Yemen y Ucrania, Rubio destacó la importancia de la alianza con Grecia, país al que calificó como un “nodo energético” y un “pilar de estabilidad en la región”.
El funcionario afirmó que Estados Unidos quiere profundizar esa cooperación y aumentar las importaciones griegas de gas natural licuado estadounidense.
Por su parte, Yerapetritis aseguró que las relaciones entre ambos países se encuentran en un nivel “sin precedentes”.
El ministro griego destacó el papel del Corredor Vertical de los Balcanes, un gasoducto que parte de Grecia y que describió como la “columna vertebral” del transporte de GNL estadounidense hacia Europa central y oriental.
También señaló que la flota comercial de propiedad griega transporta más del 20 % del GNL a los mercados mundiales.
Preguntado por las tensiones entre Grecia y Turquía debido al proyecto de interconexión eléctrica entre Grecia, Israel y Chipre, Rubio respondió que se trata de cuestiones delicadas que deben abordarse en los foros adecuados.
Ankara sostiene que el tendido del cable en el Mediterráneo oriental debe coordinarse con Turquía. Atenas rechaza esa exigencia porque, según su posición, el trazado discurre por aguas internacionales y territoriales de los países conectados.
Rubio evitó mencionar a Turquía, pero afirmó que Washington quiere que las obras sean exitosas porque reforzarán la seguridad energética griega e internacional.
Rubio llegó a Atenas el martes por la noche, procedente de Islandia, para una visita en la que también se prevén negociaciones sobre la posible compra de cazas de quinta generación F-35 por parte de Grecia.
Durante su estancia tiene previsto pronunciar un discurso en la colina de Pnyx, símbolo de la democracia en la antigua Atenas, y reunirse con el primer ministro griego, Kyriakos Mitsotakis.
Con información de EFE


