
El Gobierno de Esuatini anunció que devolvió a sus países de origen a tres migrantes deportados por EEUU al reino africano, entre ellos un ciudadano de Belice, y aseguró que los retornos se produjeron voluntariamente.
Según un comunicado publicado este martes en su cuenta de X, un ciudadano de Yemen salió de Esuatini el 8 de septiembre, el beliceño lo hizo el 30 de septiembre y un tercero, de Laos, abandonó el país el 4 de octubre.
Todos viajaron a sus respectivos países de origen, indicó el Gobierno.
Las autoridades suazis agradecieron la cooperación de los países y organismos que facilitaron el tránsito de los tres migrantes y señalaron que esa colaboración permitió organizar sus viajes de regreso.
El Gobierno añadió que mantiene contactos con autoridades de otros países para facilitar solicitudes de repatriación voluntaria.
También manifestó su compromiso de respetar y proteger los derechos, la dignidad y el bienestar de los deportados durante su “estancia temporal” en Esuatini.
Esuatini, la última monarquía absoluta de África, figura entre los doce países del continente que han aceptado recibir migrantes deportados desde Estados Unidos mediante acuerdos con la Administración de Donald Trump.
Estos convenios implican a menudo pagos millonarios por parte de Washington.
Otros países africanos que han recibido a personas bajo esta política son Burundi, Liberia, Camerún, Ghana, Ruanda, Uganda, Sudán del Sur, República Democrática del Congo, Guinea Ecuatorial, Sierra Leona y República Centroafricana.
Organizaciones defensoras de los derechos humanos han pedido a los gobiernos africanos rechazar estos acuerdos.
Según estas organizaciones, los traslados exponen a cientos de personas a riesgos de detención arbitraria, malos tratos y devolución forzada a países donde podrían sufrir persecución o tortura.
El Tribunal Supremo de Estados Unidos autorizó el pasado 29 de septiembre a la Administración Trump a reactivar temporalmente su política de deportaciones a terceros países.
La decisión dejó en suspenso los fallos de tribunales inferiores que exigían informar a los afectados sobre el país de destino y permitirles impugnar el traslado antes de su expulsión.
Estados Unidos puede continuar con el programa mientras el alto tribunal examina su legalidad. Está previsto que escuche argumentos en diciembre y emita una decisión definitiva probablemente a mediados de 2027.
Desde el regreso de Trump a la Casa Blanca en enero de 2025, más de 25.000 migrantes han sido enviados a 29 terceros países, según datos recopilados por organizaciones y medios estadounidenses.
Con información de EFE

