
La obra, considerada excepcional y única, fue sustraída de un centro de arte contemporáneo de Issoire. Su cubierta de bronce, creada por Salvador Dalí, pesa 150 kilos y contiene oro, piedras preciosas y conchas. La Fiscalía de Clermont-Ferrand investiga el robo.
Un singular tesoro del arte del siglo XX desapareció durante la noche del domingo al lunes en Francia. Se trata de L’Apocalypse (El Apocalipsis), un monumental libro artístico de 210 kilos cuya cubierta fue diseñada y esculpida en bronce por Salvador Dalí.
La obra fue robada del Centro de Arte Contemporáneo de Issoire, en la región de Auvernia, donde permanecía expuesta. La Fiscalía de Clermont-Ferrand abrió una investigación y calificó la pieza como una obra de “gran valor” y “excepcional y única”.
El volumen pertenecía al coleccionista Christian Karoutzos, quien lo había recuperado en Japón en 2003 después de que su rastro permaneciera perdido durante décadas.
El robo sorprende no solo por el valor artístico de la pieza, sino también por sus dimensiones. El libro completo pesa alrededor de 210 kilos, mientras que únicamente su cubierta alcanza los 150 kilos.
La portada fue concebida por Dalí en bronce y está decorada con elementos de oro, piedras preciosas, agujas y conchas marinas. El conjunto reúne además unas 200 páginas de pergamino de piel de cordero y una extensa colección de ilustraciones y textos elaborados artesanalmente.
Según los datos difundidos durante la presentación de la exposición, la obra contiene unas 95.000 letras caligrafiadas a mano, un trabajo que demandó más de tres años.
Por sus características, trasladar una pieza de semejante tamaño y peso supone una operación logística considerable. Sin embargo, las autoridades francesas no han divulgado detalles sobre cómo se produjo el robo ni sobre la cantidad de personas que podrían haber participado.
La historia de L’Apocalypse comenzó en 1958, cuando el editor de arte Joseph Forêt decidió crear una obra extraordinaria inspirada en el Apocalipsis de San Juan.
Para concretar el proyecto convocó a algunos de los principales nombres de la pintura y la literatura del siglo XX. Entre los artistas participantes estuvieron Salvador Dalí, Léonard Foujita, Bernard Buffet, Georges Mathieu y Ossip Zadkine. También participaron escritores como Jean Cocteau, Jean Giono y Emil Cioran.
Forêt buscaba producir un libro sin precedentes por sus dimensiones, materiales y calidad artística. El resultado fue una pieza concebida prácticamente como una obra de arte total.
Dalí asumió el diseño de la cubierta y creó el monumental revestimiento de bronce que hoy se encuentra desaparecido.
El libro fue presentado en 1961 en el Museo de Arte Moderno de París. Durante los años siguientes recorrió cerca de 150 exposiciones en distintos países, hasta que su historia dio un giro.
En 1970, Forêt, que había terminado en una situación económica complicada, se vio obligado a vender la obra. Posteriormente, el libro pasó por Suiza y terminó en manos de propietarios japoneses.
En Japón permaneció durante años fuera del circuito público. Cuando sus propietarios evaluaban incluso la posibilidad de subastarlo por partes, Christian Karoutzos consiguió adquirirlo en 2003.
El coleccionista, director de una empresa dedicada a la restauración de obras de arte en Issoire, decidió recuperar la pieza con la intención de preservar su valor cultural y convertirla eventualmente en patrimonio nacional.
El valor económico de L’Apocalypse también forma parte de su historia. Karoutzos explicó en una presentación que, cuando fue creado, el libro había sido valorado en unos dos millones de francos franceses, una cifra que lo situaba entonces como el libro más caro del mundo. El propietario nunca hizo público cuánto pagó por la pieza cuando la adquirió en 2003.
Más allá de su precio, el alcalde de Issoire, Bertrand Barraud, calificó la pérdida como “inestimable” y describió el robo como un golpe especialmente duro para Karoutzos.
El coleccionista, según el alcalde, considera que la obra representa también una parte del patrimonio cultural francés.
La Fiscalía de Clermont-Ferrand mantiene abierta la investigación para determinar cómo fue sustraída la obra y quiénes estuvieron detrás de la operación.
La desaparición ocurre en un contexto de creciente preocupación por la seguridad de las instituciones culturales francesas, después de otros robos de piezas artísticas de alto valor registrados recientemente en el país.
En el caso de L’Apocalypse, las características de la pieza convierten su desaparición en un caso particularmente llamativo: no se trata de una pequeña joya o de una pintura que pueda ocultarse con facilidad, sino de un libro monumental de más de dos quintales, cuya cubierta por sí sola pesa 150 kilos.
Mientras avanza la investigación, Francia busca recuperar una obra que durante más de seis décadas sobrevivió a exposiciones internacionales, cambios de propietarios y años de desaparición. Ahora, el desafío es encontrar nuevamente el rastro de un libro concebido para ser único y que terminó convertido, paradójicamente, en una pieza robada.



