
Un reclamo contra un puesto callejero de tacos terminó convirtiéndose en una de las polémicas del momento en el sur de California. Francesca Ortega, propietaria de una empresa de limpieza de Santa Clarita, fue grabada mientras insultaba a unos vendedores ambulantes y amenazaba con llamar al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). El video se viralizó, su negocio se llenó de críticas y la historia sumó un giro todavía más polémico.
El episodio ocurrió a comienzos de esta semana en The Old Road, en Stevenson Ranch, una comunidad del área de Santa Clarita, en el condado de Los Ángeles. En las imágenes, Ortega cuestiona que los vendedores trabajen en la vía pública y argumenta que perjudican a los negocios establecidos que pagan renta. En medio de la discusión, en español, lanza insultos contra una de las comerciantes: «Vieja jedionda, les voy a llamar a ICE», se le escucha decir. También calificó de «criminales» a los vendedores.
La amenaza de recurrir a ICE tiene un peso particular en California, donde la comunidad inmigrante vive bajo la presión de los operativos migratorios impulsados por la administración de Donald Trump.
La reacción en redes sociales fue inmediata. La empresa de Ortega, Excellence Cleaning Pros, comenzó a recibir reseñas negativas y mensajes de rechazo. La propia empresaria publicó luego un video en el que se mostró afectada: «Ahora todo mi sustento está arruinado, el negocio que trabajé tanto para construir durante 10 años. Teníamos reseñas excelentes, perfectas», dijo.
En declaraciones a FOX 11, Ortega intentó matizar lo ocurrido. «No quise amenazar a nadie. Fue solo una confrontación. La gente dice cosas feas cuando está molesta», sostuvo. Aseguró además que uno de los vendedores le había fotografiado la placa de su auto. Pero también insistió en su postura sobre la venta callejera: «El Valle no se veía así hace 20 o 30 años. Miren cómo se ve Los Ángeles».
La polémica no terminó ahí. Ricardo Morales, un hombre que le había enviado un mensaje criticándola, contó a FOX 11 que de pronto empezó a recibir llamadas y mensajes de personas enfurecidas. La razón: Ortega había cambiado el número de teléfono del perfil de Google de su empresa por el de Morales.
«Estoy recibiendo llamadas de todo Estados Unidos», relató Morales, que dijo haber recibido alrededor de 40 llamadas y mensajes. Ortega admitió el cambio y lo justificó: «Porque me estaban acosando. No paraban de llamar».
Es una de las preguntas que dejó el caso, y por ahora no tiene respuesta. No se ha confirmado públicamente si los vendedores contaban o no con los permisos necesarios, por lo que no puede afirmarse que operaran de manera irregular solo por lo que muestra el video.
En Santa Clarita, la venta ambulante está permitida bajo ciertas condiciones. La ciudad exige un permiso municipal para vender alimentos en la vía pública, además de la autorización de Salud Pública del condado de Los Ángeles. Según el tipo de actividad, también pueden requerirse una licencia comercial y un permiso estatal. Las normas fijan, además, restricciones sobre los lugares donde pueden instalarse los puestos y condiciones de limpieza y circulación peatonal.
Lo que sí está comprobado es la confrontación registrada en video y la ola de reacciones que desató, en un nuevo capítulo de los choques entre vecinos y vendedores ambulantes que se repiten en el sur de California.
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