León XIV llega a Francia y lanza un mensaje incómodo: eutanasia, IA y «muerte programada»

El papa llegó a Francia y ya en su primer discurso tocó los temas más sensibles para el país. Qué dijo ante Macron.

Las campanas de las iglesias de toda Francia repicaron al unísono durante siete minutos para anunciar su llegada. El papa León XIV aterrizó este viernes en el aeropuerto parisino de Orly para iniciar una visita de cuatro días, la primera visita oficial de un pontífice a este país en 18 años, y en su primer discurso ya dejó claro que no esquivará los temas más sensibles para la sociedad francesa: la eutanasia, la inteligencia artificial y el lugar de la religión en un Estado que ha hecho de la laicidad una de sus señas de identidad.

El pontífice estadounidense-peruano, elegido en 2025, fue recibido con honores militares por el presidente Emmanuel Macron y su esposa, Brigitte. Desde el último viaje oficial de Benedicto XVI en 2008, ningún papa había realizado una visita de este tipo: Francisco estuvo en Estrasburgo, Marsella y Ajaccio, pero nunca en visita de Estado.

«Perder nuestra humanidad en el paraíso de las máquinas»

En el Palacio del Elíseo, ante las autoridades francesas, León XIV advirtió del riesgo de «perder nuestra humanidad en medio del ‘paraíso de las máquinas'» y pidió «formar las mentes en un discernimiento ético capaz de distinguir lo que es moralmente bueno», para que el progreso tecnológico esté al servicio de la dignidad humana. La inteligencia artificial es uno de los grandes ejes de su pontificado: en mayo le dedicó su primera encíclica, «Magnifica Humanitas«, en la que llamó a «desarmarla» para «impedirle el dominio sobre lo humano».

«Existe en nuestros días la tentación de esperar que la ciencia nos brinde una solución y un consuelo para todos nuestros sufrimientos», señaló. «Cuando la ciencia y la tecnología no están guiadas por la conciencia, pueden proponer soluciones inmediatas que parecerían responder a los deseos y sufrimientos de los hombres y mujeres, pero que, en realidad, consiguen desviarlos gravemente del bien al que aspiran profundamente».

Un mensaje directo sobre la eutanasia

El papa condenó «las manipulaciones genéticas, la gestación subrogada, la compra de órganos» y «la oferta de una muerte programada», y reafirmó «con fuerza» que «la tutela del derecho a la vida constituye el fundamento imprescindible de cualquier otro derecho humano».

Aunque no la mencionó, el mensaje apuntó directamente a la ley que Francia aprobó en julio para regular la eutanasia y el suicidio asistido en determinados casos. El país fue además el primero del mundo en inscribir en su Constitución la «libertad garantizada» de abortar.

La laicidad, en el centro del debate

En el país considerado cuna del laicismo moderno, León XIV planteó su propia visión: «Una justa laicidad no consiste en excluir a la religión del espacio público o de la educación, sino en trabajar para que el Estado y las instituciones religiosas dialoguen entre sí». Y agregó que «una sociedad verdaderamente libre no impone la uniformidad, sino que protege la diversidad de conciencias», en una Francia «donde personas de diferentes orígenes culturales y religiosos están llamadas a convivir».

León XIV es el primer papa en realizar una visita oficial a Francia desde Benedicto XVI en 2008. EFE/EPA/BENOIT TESSIER / POOL MAXPPP OUT

Macron había defendido minutos antes el modelo francés. «La laicidad francesa no es en absoluto la negación de la religión», afirmó, al describirla como la libertad de creer o no creer y la separación entre el Estado y las confesiones. El presidente coincidió con el papa en la preocupación por la IA: «Debe ser un servidor y no un amo», dijo, y propuso crear una «organización internacional» para que los modelos más avanzados no terminen «en manos de unos pocos».

El pontífice también recordó sus raíces familiares normandas y bearnesas, y elogió la restauración de la catedral de Notre-Dame tras el incendio de 2019, un proyecto en el que agradeció el compromiso personal de Macron.

Un millón de fieles y una agenda intensa

Se espera que hasta un millón de personas sigan al papa durante sus dos días en París. Tras el Elíseo, estaba previsto que hablara en la sede de la Unesco y recorriera 2,5 kilómetros en papamóvil hasta Notre-Dame. La jornada cerrará con una vigilia con jóvenes en el Estadio de Francia, donde se esperan 80.000 participantes. El sábado celebrará una misa en los Campos Elíseos y visitará la Maison Bakhita, un centro de acogida de migrantes y refugiados.

Macron defendió que «la laicidad francesa no es en absoluto la negación de la religión». EFE/EPA/TERESA SUAREZ / POOL MAXPPP OUT

La comunidad latinoamericana en París también se prepara para recibirlo. La Hermandad peruana de Cargadores del Señor de los Milagros convocó a acogerlo con «banderas, música y baile». «Estamos bien contentos de estar cerca de él y transmitirle nuestra alegría», dijo Carmen Quintana, de 71 años, integrante de la cofradía. El papa viajará en noviembre a Uruguay, Argentina y Perú.

Lourdes, las víctimas de abusos y un discurso sobre Europa

Tras su paso por París, la visita continuará el domingo en Lourdes, donde León XIV se reunirá en privado con siete víctimas de abusos sexuales cometidos en el seno de la Iglesia, y terminará en Metz, con un discurso sobre la paz y las raíces de Europa. El operativo de seguridad movilizará a 15.000 policías y gendarmes y tendrá un costo de 27 millones de euros.

El viaje llega en un momento clave para la Iglesia francesa, marcada por la caída de la práctica religiosa pero también por un aumento de los bautismos de jóvenes en los últimos cinco años, una «sed espiritual» que el propio papa celebró a bordo del avión. «Somos una generación de jóvenes en busca de sentido», resumió Lucie De Almeida, una estudiante de 24 años.

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