
Las autoridades de Pensilvania informaron este domingo de la tercera muerte por sarampión registrada durante 2026 en ese estado y en todo Estados Unidos, en medio del mayor número de contagios de las últimas tres décadas.
La víctima fue una mujer de 40 años que murió el sábado “a causa de complicaciones asociadas con el sarampión”, según informó la Oficina del Forense del Condado de Jefferson.
Las autoridades no revelaron su identidad por motivos de privacidad y tampoco precisaron si estaba vacunada contra la enfermedad.
“Aunque los casos graves siguen siendo infrecuentes, esta tragedia refleja que el sarampión no debe tomarse a la ligera. Las medidas de salud pública, el reconocimiento temprano de los síntomas y la consulta con profesionales de la salud son herramientas importantes”, afirmó el subforense principal, Jason Stiver.
El Departamento de Salud de Pensilvania había reportado apenas tres semanas antes las dos primeras muertes por sarampión registradas en ese territorio en 35 años.
Con el nuevo fallecimiento, las autoridades estatales contabilizan tres víctimas mortales durante 2026. Sin embargo, el Gobierno federal ha rechazado incorporar esos decesos a su registro oficial al argumentar que podría haber motivaciones políticas detrás de su clasificación.
Estados Unidos registra cerca de 3.300 casos de sarampión en lo que va de 2026, la cifra más elevada en 35 años y también la mayor desde que la enfermedad fue declarada erradicada en el país en el año 2000.
El repunte ocurre mientras disminuyen los índices de vacunación infantil, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC).
La cobertura entre niños de nivel preescolar cayó del 95,2 % durante el ciclo escolar 2019-2020 al 92,4 % en el período 2025-2026. Esta reducción dejó a unos 280.000 estudiantes en situación de riesgo, de acuerdo con los CDC.
El secretario de Salud de Estados Unidos, Robert F. Kennedy Jr., acusó a Pensilvania, gobernada por el demócrata Josh Shapiro, de “tal vez haber fabricado” las muertes por sarampión por motivos políticos.
Kennedy Jr. pidió a los CDC que no contabilizaran los fallecimientos en su registro oficial.
Shapiro, considerado un posible aspirante presidencial para 2028, respondió pidiendo al secretario de Salud que motive a la población a vacunarse y deje de “difundir desinformación” sobre las vacunas.
Kennedy Jr. ha vinculado las vacunas con condiciones como el autismo, pese a que no existen evidencias científicas que respalden dicha relación.
Con información de EFE

