
Donald Trump publicó en Truth Social una imagen de Norteamérica en la que México, Canadá, Groenlandia, Islandia y varias islas del Caribe, incluida Cuba, aparecen representados bajo los colores de la bandera de Estados Unidos.
La imagen no está acompañada por ningún texto del presidente que explique su significado. Sobre el territorio aparece la leyenda “United States of America”, mientras que el Golfo de México figura como “Gulf of America”.
El mapa es una representación política sin efectos jurídicos. No modifica fronteras, soberanías ni la situación territorial de ninguno de los países o territorios que aparecen incluidos dentro del diseño estadounidense.
La publicación generó una rápida reacción de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, quien respondió aludiendo a las celebraciones de la independencia mexicana y reivindicando la soberanía del país.
Sheinbaum sostuvo que México no es una colonia ni un protectorado de ninguna potencia extranjera y reafirmó que se trata de un país libre, independiente y soberano. Su mensaje llegó en medio de una relación marcada por las presiones comerciales, migratorias y de seguridad de Washington.
La reacción mexicana se produce además pocos días después de que Trump cuestionara públicamente el intercambio comercial con México y realizara comentarios despectivos sobre algunos productos mexicanos.
El mapa se suma a una sucesión de publicaciones y decisiones de Trump relacionadas con la geografía y los nombres de lugares de América del Norte.
El mandatario estadounidense ha insistido durante años en la idea de que Canadá podría convertirse en el estado número 51 de Estados Unidos. También ha defendido la posibilidad de que Washington adquiera Groenlandia, territorio autónomo del Reino de Dinamarca, debido a su importancia estratégica en el Ártico.
Ahora, la nueva imagen incorpora además a México y a territorios del Caribe dentro de una representación visual de Estados Unidos, aunque Trump no explicó si pretendía transmitir algún mensaje político concreto.
La publicación también recuerda otras iniciativas impulsadas por Trump desde su regreso a la Casa Blanca.
En enero de 2025, el presidente ordenó que el Gobierno federal estadounidense utilizara “Gulf of America” para referirse al Golfo de México. La decisión se aplica al ámbito administrativo estadounidense, pero México continúa utilizando oficialmente el nombre Golfo de México.
Más recientemente, Trump firmó una orden ejecutiva para que el Gobierno federal estadounidense denominara “Lake America” al lago Ontario. La medida afecta al uso oficial estadounidense y no modifica las convenciones geográficas de Canadá ni los límites internacionales.
El patrón se repitió este fin de semana con Nuevo México. Trump publicó mapas en los que el estado aparece como “New America”, después de sugerir que debería cambiarse su nombre. Sin embargo, el presidente federal no tiene autoridad unilateral para modificar la denominación oficial de un estado.
La secuencia resulta especialmente llamativa porque las publicaciones se produjeron con apenas horas de diferencia.
Primero apareció la propuesta de transformar Nuevo México en “Nueva América”. Después, Trump difundió una representación mucho más amplia en la que prácticamente todo el territorio continental desde México hasta Canadá aparece integrado visualmente bajo la bandera estadounidense.
La sucesión de imágenes refuerza el carácter nacionalista y expansionista de un discurso que Trump ha utilizado repetidamente desde el comienzo de su segundo mandato.
Sin embargo, ninguna de estas publicaciones altera por sí misma las fronteras internacionales. Los cambios de nombres impulsados por la administración estadounidense se limitan, en los casos correspondientes, al ámbito de las denominaciones utilizadas por organismos federales de Estados Unidos.
El episodio ocurre en un momento especialmente delicado para la relación entre Washington y Ciudad de México. Las diferencias abarcan el comercio, la migración, la seguridad fronteriza y la lucha contra los grupos criminales.
Trump ha combinado las negociaciones comerciales con fuertes declaraciones sobre México, mientras Sheinbaum ha intentado mantener la cooperación con Washington sin aceptar cuestionamientos a la soberanía mexicana.
El nuevo mapa agrega ahora un componente simbólico a esa disputa. Aunque no representa ningún cambio territorial real, su difusión vuelve a colocar la relación entre ambos países en el centro de la conversación internacional.
Por ahora, México sigue siendo un país soberano, Canadá mantiene su territorio y Groenlandia continúa formando parte del Reino de Dinamarca. El mapa de Trump puede generar polémica y titulares, pero no modifica esa realidad jurídica.
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