
La linaza molida sirve principalmente para mejorar la digestión, controlar el peso y proteger la salud del corazón, siendo la forma más recomendada por los expertos en nutrición.
De acuerdo a los reportes es una excelente fuente de fibra soluble e insoluble. La fibra insoluble aumenta el volumen de las heces y estimula el tránsito intestinal, mientras que la soluble forma un gel (mucílago) que lubrica el tracto digestivo.
Es una de las fuentes vegetales más ricas en ácido alfa-linolénico (Omega-3). Este componente ayuda a reducir el colesterol «malo» (LDL), disminuir los triglicéridos.
Para tomar la linaza molida de forma correcta y aprovechar al máximo sus nutrientes (como la fibra y el omega-3), debes consumirla triturada o molida, ya que si se toma entera el cuerpo no la digiere y la expulsa intacta.
En agua (en ayunas o por la mañana): Agrega 1 o 2 cucharadas de linaza molida en un vaso con agua (200 ml), revuelve muy bien y bébelo de inmediato.
Comienza con 1 cucharada al día para que tu cuerpo se adapte a la fibra, y puedes subir máximo a 2 cucharadas diarias. No superes las 4 cucharadas al día.