Un misterioso destello bajo tierra podría acercar a la ciencia al secreto de la materia oscura

Científicos detectaron una señal inédita en un laboratorio subterráneo de Estados Unidos que podría representar el indicio más sólido de materia oscura observado hasta ahora.

Uno de los mayores misterios de la ciencia moderna podría haber dado un pequeño pero significativo paso hacia su resolución. Un grupo internacional de investigadores detectó una señal inusual en un laboratorio subterráneo de Estados Unidos que podría representar el indicio más sólido de materia oscura observado hasta ahora.

Aunque los científicos insisten en que todavía es demasiado pronto para hablar de un descubrimiento, el hallazgo ha despertado entusiasmo en la comunidad científica porque la señal registrada no encaja fácilmente con los fenómenos conocidos de la materia ordinaria.

El resultado fue presentado en una conferencia internacional en Japón y enviado para su evaluación a una de las principales revistas científicas especializadas en física.

El misterio de una materia invisible

La materia oscura es una sustancia que los científicos nunca han podido observar directamente. No emite luz, no la refleja y tampoco la absorbe, por lo que resulta completamente invisible para telescopios y observatorios.

Sin embargo, existe una fuerte evidencia indirecta de que está presente en todo el universo. Su gravedad parece influir en la forma en que se mueven las galaxias y en la estructura de grandes regiones del cosmos.

Según los modelos actuales, toda la materia visible —estrellas, planetas, galaxias, océanos, animales y seres humanos— representa apenas una pequeña fracción del contenido material del universo.

Los investigadores estiman que cerca del 85 por ciento de toda la materia existente sería materia oscura, una sustancia desconocida que actúa como una especie de «andamiaje cósmico» sobre el cual se formaron las galaxias.

El detector LUX-ZEPLIN opera a casi 1,6 kilómetros bajo tierra para evitar interferencias de los rayos cósmicos.

Una señal detectada a 1,6 kilómetros bajo tierra

La observación fue realizada por el experimento LUX-ZEPLIN, conocido como LZ, instalado en el Centro de Investigación Subterránea Sanford, en Dakota del Sur.

El detector se encuentra a casi 1,6 kilómetros bajo tierra para protegerlo de los rayos cósmicos y de otras partículas que podrían generar señales falsas.

En su interior hay aproximadamente diez toneladas de xenón líquido ultrapuro. Los científicos esperan que, en rarísimas ocasiones, una partícula de materia oscura choque contra un átomo de xenón y produzca un pequeño destello de luz capaz de ser registrado por los sensores.

Tras analizar 220 días de observaciones, el equipo encontró una interacción que presenta características compatibles con lo que se esperaría de una hipotética partícula de materia oscura.

La materia oscura constituye la mayor parte de la materia del universo, aunque nunca ha sido observada directamente.

La hipótesis de las partículas WIMP

Desde hace décadas, una de las principales candidatas para explicar la materia oscura son las llamadas WIMP, sigla en inglés de «partículas masivas de interacción débil».

Estas partículas teóricas tendrían masa, pero interactuarían tan poco con la materia común que podrían atravesar la Tierra, los edificios e incluso el cuerpo humano sin dejar prácticamente rastro.

Los investigadores creen que la señal detectada podría corresponder al choque de una WIMP contra el núcleo de un átomo de xenón, provocando un fenómeno conocido como retroceso nuclear y generando un tenue destello ultravioleta.

Si esta interpretación fuera correcta, se trataría de una de las observaciones más importantes de la física contemporánea.

La búsqueda de materia oscura es uno de los principales desafíos de la física y la cosmología modernas.

¿Descubrimiento o falsa alarma?

Pese a la expectativa, los propios científicos han pedido prudencia.

El experimento registró únicamente un evento de este tipo, algo insuficiente para confirmar que se trata realmente de materia oscura. En física de partículas se exige un nivel muy alto de certeza estadística antes de anunciar un descubrimiento.

Actualmente, la señal alcanza una significancia de aproximadamente 2,6 sigma, mientras que el estándar científico para confirmar un hallazgo es de 5 sigma.

Los investigadores continúan revisando los datos y tratando de descartar cualquier otra explicación posible relacionada con fenómenos conocidos o con interferencias extremadamente raras.

«Podríamos estar observando algo extraordinario, pero debemos ser excepcionalmente rigurosos antes de llegar a esa conclusión», señalaron integrantes del proyecto.

El experimento registró una señal que podría corresponder a la interacción de una partícula hipotética con un átomo de xenón.

Una búsqueda que podría cambiar nuestra comprensión del universo

La detección directa de materia oscura es considerada uno de los grandes objetivos de la física moderna.

Comprender qué es permitiría explicar cómo se formaron las galaxias, por qué el universo tiene la estructura que observamos actualmente y cuáles son los componentes fundamentales de la realidad.

Mientras el equipo de LUX-ZEPLIN continúa analizando el hallazgo, otros observatorios espaciales y experimentos terrestres también buscan respuestas. Entre ellos se encuentra el telescopio espacial Nancy Grace Roman, recientemente lanzado por la NASA, que estudiará fenómenos relacionados con la materia y la energía oscuras.

Por ahora, el misterioso destello registrado en las profundidades de una antigua mina de oro no resuelve el enigma. Pero podría representar una de las pistas más prometedoras encontradas en décadas de búsqueda y acercar a la humanidad a comprender una parte invisible del universo que, paradójicamente, parece dominarlo.

Más información: