
La decisión de cerrar temporalmente la X2 se produjo después de dos episodios registrados en julio que volvieron a poner bajo la lupa la seguridad de esta atracción del parque Six Flags Magic Mountain, en California.
Según la información difundida a partir de una investigación de CNN, dos mujeres fueron hospitalizadas con graves lesiones cerebrales después de utilizar la montaña rusa. Una de ellas, de 40 años, sufrió un hematoma subdural y una compresión cerebral que la mantuvieron durante aproximadamente dos semanas en coma en una unidad de cuidados intensivos.
La mujer sobrevivió, pero enfrenta un largo proceso de recuperación para volver a realizar funciones básicas como caminar y hablar.
Seis días después se produjo otro caso. Una mujer de 25 años sufrió una lesión cerebral de extrema gravedad y permanecía en estado crítico, conectada a un respirador.
Los episodios provocaron una nueva investigación sobre una atracción que durante años ha sido señalada por usuarios y documentos judiciales debido a diferentes problemas médicos asociados a sus recorridos.
La X2 es una de las atracciones más reconocibles de Six Flags Magic Mountain. Su particularidad está en que los asientos pueden girar 360 grados mientras el tren avanza por la vía, generando una combinación poco habitual de velocidad, giros, descensos y cambios bruscos de dirección.
La atracción puede alcanzar aproximadamente los 130 kilómetros por hora y cuenta con una caída de unos 65 metros. Esa combinación de velocidad y movimiento es precisamente uno de sus principales atractivos para quienes buscan experiencias extremas.
Pero también es el centro de las preguntas que ahora deberán responder las autoridades encargadas de investigar lo ocurrido.
Los incidentes recientes no constituyen los primeros problemas relacionados con la X2.
Uno de los casos más conocidos se produjo en 2014, cuando una adolescente de 17 años comenzó a experimentar fuertes dolores de cabeza y dificultades para ver y caminar después de utilizar la atracción. Al día siguiente sufrió convulsiones y los médicos detectaron un hematoma subdural.
Durante el proceso judicial posterior aparecieron referencias a otras personas que habían acudido al médico después de experimentar síntomas similares tras subir a la montaña rusa. El caso terminó en 2017 mediante un acuerdo entre las partes.
Otro episodio ocurrió en 2022, cuando Christopher Hawley, de 22 años, murió a causa de una hemorragia cerebral. Según los antecedentes citados en las investigaciones, los golpes repetidos de su cabeza contra el respaldo del asiento estuvieron relacionados con la lesión.
En aquel momento, la atracción fue cerrada por las autoridades estatales y posteriormente volvió a funcionar.
La controversia actual gira, en buena medida, en torno a las fuerzas físicas que experimentan los pasajeros durante el recorrido.
Desde el parque se ha sostenido que las fuerzas generadas por la atracción no serían suficientemente intensas como para provocar por sí mismas lesiones cerebrales de esa magnitud.
Sin embargo, especialistas médicos citados en las investigaciones sostienen una posición diferente. Cirujanos que atendieron a pacientes afectados señalaron que las lesiones son compatibles con un mecanismo de aceleración y desaceleración rápida, capaz de producir un traumatismo cerebral.
La discusión resulta especialmente relevante porque no se trata únicamente de determinar qué ocurrió en los dos casos más recientes, sino de establecer si existe algún patrón que permita explicar la acumulación de incidentes registrados a lo largo de los años.
La División de Seguridad y Salud Ocupacional de California investiga actualmente los hechos. Mientras tanto, la X2 permanece cerrada y no existe, por ahora, una fecha confirmada para su reapertura.
La investigación deberá determinar si las lesiones estuvieron directamente relacionadas con el funcionamiento de la atracción, si existieron factores individuales en cada pasajera o si fue necesario introducir modificaciones en los sistemas de seguridad y operación.
De acuerdo con los antecedentes recopilados por medios estadounidenses, desde la apertura de la atracción en 2002 se han documentado alrededor de una docena de casos graves relacionados con pasajeros, desde lesiones y hemorragias hasta episodios de pérdida de conciencia y una muerte.
El caso de la X2 vuelve a abrir una discusión más amplia sobre hasta dónde pueden llegar los parques de diversiones en su búsqueda de experiencias cada vez más intensas.
Las montañas rusas modernas están diseñadas precisamente para someter al cuerpo a aceleraciones, desaceleraciones y cambios de dirección que producen sensaciones extremas. La cuestión fundamental es dónde se encuentra el límite entre una experiencia intensa y un riesgo inaceptable para la salud.
Mientras las autoridades analizan los incidentes recientes, la X2 permanecerá fuera de funcionamiento. La investigación será determinante para establecer si se trató de una sucesión excepcional de casos o si existen problemas estructurales que requieran cambios antes de que la atracción vuelva a recibir pasajeros.



