
Una jueza federal bloqueó temporalmente las sanciones impuestas por la Universidad Internacional de Florida (FIU) contra siete estudiantes que participaron en una protesta silenciosa contra el acuerdo entre la Policía del campus y el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE).
La magistrada Jacqueline Becerra también suspendió la aplicación de una norma de FIU que prohíbe las protestas y otras “actividades expresivas” dentro de los edificios universitarios.
La jueza concluyó que la política probablemente vulnera el derecho a la libertad de expresión protegido por la Primera Enmienda de la Constitución estadounidense.
En 2025, FIU se convirtió en la primera universidad de Estados Unidos en incorporarse voluntariamente al programa 287(g), que permite a policías estatales y locales ejercer determinadas funciones de agentes federales de inmigración.
Ninguna otra institución educativa del país fuera de Florida participa en ese programa, según la demanda presentada en nombre de los estudiantes.
La universidad abrió un proceso administrativo contra siete participantes por infringir la prohibición de realizar “actividades expresivas” dentro de sus edificios. Seis recibieron una amonestación escrita, mientras que el caso del séptimo estudiante continúa abierto.
“La expresión de los estudiantes no puede limitarse salvo que perturbe de forma sustancial la misión educativa o implique un desorden grave o la invasión de los derechos de otros”, escribió Becerra en su resolución.
La orden fue divulgada por la Unión Estadounidense por las Libertades Civiles de Florida (ACLU), organización que representa a los universitarios en el proceso judicial.
La protesta tuvo lugar el pasado 13 de marzo durante un acto encabezado por la presidenta de FIU, Jeanette Núñez, y el exbeisbolista de las Grandes Ligas Alex Rodríguez.
Un grupo de estudiantes se levantó silenciosamente y mostró camisetas con el mensaje “ICE OFF FIU” —“ICE fuera de FIU”— antes de abandonar el lugar.
Núñez fue vicegobernadora de Florida durante el mandato del gobernador republicano Ron DeSantis.
“Bloquear esta norma significa que los estudiantes pueden comenzar el semestre de otoño sin miedo a ser castigados por protestar pacíficamente”, afirmó Max Fondren, dirigente de ICEBreakers.
El grupo estudiantil surgió para oponerse al convenio entre FIU e ICE y presentó la demanda contra la universidad el pasado 11 de agosto.
Cerca del 70 % de los estudiantes de pregrado de FIU son hispanos y aproximadamente 600 están amparados por DACA, el programa que protege temporalmente de la deportación a ciertos inmigrantes que llegaron a Estados Unidos durante su infancia, de acuerdo con la demanda.
La medida cautelar es provisional y protege formalmente a los integrantes de ICEBreakers. Sin embargo, la ACLU de Florida sostiene que el razonamiento de la jueza impediría aplicar la misma norma contra otros estudiantes.
La resolución también suspende temporalmente los procesos disciplinarios derivados de la protesta mientras continúa el litigio.
Con información de EFE

