
Un violento tornado azotó la localidad de Pomas, en el sur de Francia, provocando severos destrozos materiales. El fenómeno meteorológico atravesó el poblado en apenas dos minutos con una fuerza destructiva sin precedentes.
La violencia del viento arrancó árboles de raíz y destruyó el mobiliario urbano del municipio. Las autoridades de la prefectura confirmaron un saldo oficial de 39 personas heridas durante el evento climático. Una veintena de los afectados requirieron atención médica hospitalaria debido a la gravedad de los traumatismos sufridos.
La subprefecta Emmanuelle Plantier-Lemarchand descartó que existan personas desaparecidas entre los escombros de la zona. Los equipos de socorristas trabajaron intensamente para inspeccionar cada una de las viviendas afectadas por el viento.
El prefecto departamental Alain Bucquet informó que cerca de 300 casas sufrieron daños estructurales considerables. Al menos un centenar de estas residencias quedaron totalmente inhabitables tras el impacto del meteoro.
Las brigadas municipales comenzaron a cubrir los techos afectados para prevenir daños por futuras precipitaciones pluviales. La tormenta también causó el corte del suministro eléctrico en más de 21.000 hogares en toda Francia.
En el departamento de Aude, cerca de 1.500 familias permanecieron sin corriente eléctrica durante varias horas. El ministro de Transportes, Philippe Tabarot, reportó severas cancelaciones aéreas y bloqueos ferroviarios en su cuenta de X.
Efectivos de la Gendarmería Nacional desplegaron patrullajes especiales para evitar robos y saqueos en las propiedades dañadas. El alcalde Hervé Giné señaló que la prioridad absoluta es el realojamiento temporal de los damnificados.
Debido a los destrozos en la escuela local, los estudiantes iniciarán el curso escolar en pueblos vecinos. Diversos portales de noticias franceses compartieron impactantes imágenes de los escombros acumulados en las calles.
Cientos de usuarios en redes sociales organizaron campañas solidarias para brindar ayuda humanitaria inmediata a los damnificados. Las autoridades regionales evaluarán los daños económicos para coordinar fondos especiales de asistencia estatal.